miércoles, 10 de abril de 2013

Pequeñas corruptelas

La actualidad de nuestro país está dominada, aparte de por la pertinaz crisis, por los escándalos de corrupción. En el fondo, siempre se trata de un servidor público que se aprovecha de su posición para beneficio propio. Lo mismo da que sea un político, que un funcionario, que alguien perteneciente a la familia real. Lógicamente, estos casos provocan la indignación general. Sin embargo, la pregunta que me surge es, ¿se trata de casos aislados, o indican el nivel de corrupción de nuestra sociedad? 

Probablemente me equivoco, pero a veces pienso que en este país hay un alto porcentaje de personas que si no trinca es porque no puede. O al menos, ese porcentaje de personas de moral “distraída” es más alto que en el norte de Europa. 

Me ha dado por reflexionar sobre esto hoy porque he vuelto a ver el coche de la policía local aparcado en la esquina de siempre. Una esquina donde está prohibido aparcar. Los policías, como siempre, estaban desayunando en el bar cercano. También ayer me comunicaron que a una conocida la habían operado rápidamente en la Seguridad Social porque conocía a una enfermera del hospital, que “la coló” en la lista de espera. Podría poner algunos más pero no os quiero aburrir, porque seguramente tendréis en la mente otros similares. 

Son ejemplos que no son comparables a los casos de corrupción que he mencionado al principio. Pero también implican un abuso de poder, solo que a menor escala. Si bien la lógica del que hace lo poco haría lo mucho no es cierta, estos ejemplos de pequeñas corruptelas están muy metidos en nuestra sociedad. Aceptados, incluso, como parte de las ventajas de ocupar tal o cual puesto. 

 En mi opinión, ahí está la semilla del mal.

domingo, 24 de marzo de 2013

Toy inmovilisao

Viñeta rápida coloreada con copics e inspirada en lo que veo cada vez más todos los días por la calle.




viernes, 22 de marzo de 2013

Días grises

De un tiempo a esta parte mis días están teñidos de gris. Gris como el color del cielo, como la lluvia que todo lo empapa. 
Al igual que ocurre con el tiempo atmosférico, de vez en cuando un poco sol se cuela entre las nubes, y de nuevo las cosas recuperan su colorido. Pero es un espejismo breve. 
Estoy deseando que llegue de verdad la primavera.




lunes, 11 de marzo de 2013

La teja

Me gustan las actividades manuales. De no haber sido ingeniero me hubiera gustado ser carpintero, o tornero-fresador. Por eso flipo con vídeos como este, aunque sea publicitario. Soy de la opinión que crear cosas con las propias manos es una de las actividades más gratificantes para el ser humano. Más que el homo sapiens, mi ideal es el homo faber. 

Claro que el mundo de hoy día tiene poco de manual. Los que trabajamos en oficinas solo hacemos uso de nuestras manos cuando hay que montar un mueble de Ikea, reparar una cisterna o colgar un cuadro.

Por eso, y porque me encantan las miniaturas, cuando vi a Lunaria haciendo tejas decorativas se me antojó hacer una. La excusa es el santo de mi madre, que es la semana que viene. Ya la ha visto, así que no hay motivo para no publicarla al mundo.


Aquí está mi particular versión de una casita griega. Y no, lo siguiente no serán los encajes de bolillos. Demasiado complicado para mi body :)

domingo, 3 de marzo de 2013

Fotos con el móvil 2.0

Hay que ver lo que hacemos los mecánicos, como decía aquel herrero cuando miraba pasar un avión. Y es que la tecnología avanza a un ritmo frenético. No sé si nos estaremos acercando a la singularidad tecnológica, pero aunque en lo demás el siglo XXI está resultando bastante chusco, en lo que a tecnologías de la información y las comunicaciones se refiere, esto va que se las pela.

Esta reflexión de a euro viene a cuenta que he descargado las fotos que tengo en el móvil. Es un móvil nuevo, un HTC Desire X. Un terminal que, sin ser de alta gama, cumple sobradamente con mis necesidades. Y vaya fotos que hace el tío, sin ser tampoco de lo mejor del mercado en este aspecto.



Cuando empecé con esta sección de "fotos con el móvil", curiosamente también era un HTC, aunque una PDA de la que no recuerdo el modelo. La resolución, la luminosidad y la apariencia general de las fotos anunciaban a lo lejos que se habían tomado con un móvil. La gracia del asunto estaba en la oportunidad, en el instante. Pero es que ahora las fotos que toman los terminales modernos pueden competir con las de una cámara digital normalita. Bien usado, cualquiera puede tomar fotos bastante decentes en cualquier situación. Y a los hechos me remito, con estas fotos tomadas en Trujillo y en la puntilla del muelle de Puerto Real.