miércoles, 30 de marzo de 2016

Sencillo caballete vertical

Estoy pensando construirme un sencillo caballete vertical.
Me he basado en el modelo que usa Mark Carder. Lo he modificado ligeramente, colocando un par de uñas que permitan sostener lienzos desde dentro. 
Si me decido a fabricarlo ya lo veréis por aquí. Por ahora, os dejo el modelo 3D que he construido en Sketchup.


 

miércoles, 23 de marzo de 2016

La casa, de Paco Roca

Decir que Paco Roca es el referente del cómic español contemporáneo no es descubrir el Mediterráneo, precisamente. Digo del cómic, aunque ahora está de moda el término "novela gráfica". No entraré aquí en discutir si son o no cosas distintas. 

Sea como fuere, desde la publicación de "Arrugas" en 2007, este historietista no ha bajado el listón. Ha publicado obras de lo más variopintas, de las que destacaría "Las calles de arena" y "Los surcos del azar".


Con "La casa" (Astiberri, 2015), vuelve en cierta medida a la temática que lo llevó al éxito. Si en "Arrugas" se enfrentaba cara a cara a la vejez y al Alzheimer, en esta nueva obra nos habla de la muerte. De la muerte de su padre, además. Porque si bien hay elementos de ficción, la novela transpira realidad, autobiografía descarnada.

"La casa" puede parece una historia simple; a ratos incluso lenta. Pero no es ni una cosa ni la otra. Lo que consigue el autor con maestría es irnos metiendo poco a poco en la piel del protagonista y de sus hermanos. Llegamos a cogerle cariño a esa casa, construida poco a poco por la familia durante los veranos. Vamos comprendiendo, junto a los hijos, al padre muerto.

Poco decir del dibujo en sí. Limpio, bien coloreado, efectivo, en algunos momentos cinematográfico. Hay algunas secuencias de viñetas realmente memorables. 

Una historia que emociona. 


viernes, 4 de marzo de 2016

Soporte para pinceles

Siempre me gustó trabajar con las manos. Supongo que porque mi trabajo diario es de oficina. Me he aficionado a algunos canales de youtube de bricolaje, como el de Jimmy Diresta, que encontré a través de otro canal, Make:. Este tío es un máquina, tanto con la madera como con el metal.

Yo no soy Diresta, ni tengo sus herramientas; pero se hace lo que se puede. En este caso, un sencillo soporte para pinceles, similar al que usa mi gurú en la pintura al óleo realista, Mark Carder. La foto que sigue es de antes de barnizarlo, pero para el caso lo mismo da.


La idea es, una vez terminada la jornada, mojar los pinceles en un aceite que retarda el secado; luego dejarlos en posición horizontal, con una ligera inclinación hacia la punta. Todo con el objeto de no tener que limpiar los pinceles de óleo, siempre y cuando se vaya a retomar el trabajo en un plazo menor a una semana. 

El propio Carder da en uno de sus vídeos la fórmula que utiliza para el retardante. Encontré por internet los aceites que recomienda (de cártamo y de hoja de clavo, que no sabía ni que existían). La semana próxima actualizaré la entrada para deciros qué tal fue el invento.

Actualización 12/03/2016: Éxito total. La semana pasada, al terminar de pintar, solo tuve que eliminar el exceso de pintura en los pinceles con papel de cocina y mojar la punta en la mezcla retardante. Cuando he retomado la faena cuatro días después, he vuelto a usar el papel de cocina para eliminar el aceite... y a pintar. Los pinceles estaban en perfectas condiciones. Lo recomiendo por completo. 
Estamos en invierno, y en casa la temperatura no sube de los 16ºC. Probablemente en verano la duración de la protección será menor. Aún así, para mí este es un "life changing trick", al menos en lo que pintar al óleo se refiere.

miércoles, 17 de febrero de 2016

La verdadera naturaleza de la masa

Lo que diariamente experimentamos como "masa" es en su esencia, energía. Fin de la entrada de hoy.

Es broma, claro está. La cosa tiene bastante más miga. Seguramente estás pensando... probablemente ya no estés pesando nada, habrás pasado a otra cosa. Pero si sigues ahí, estarás pensando que se me ha ido la pinza. O todo lo más, que en realidad lo que he querido decir que la materia se puede convertir en energía. La bomba atómica y todo eso.

No. Esto va más allá. La masa de un cuerpo es, esencialmente, una medida de la suma de su contenido energético. Parece bastante radical, pero es así. 

Todo el mundo conoce la ecuación de Einstein, E = mc². La energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado. Como c es igual a un número enorme (300.000.000 m/s), la relación implica que muy poca masa equivale a mucha energía. En muchos sitios, a la hora de explicar una reacción nuclear, oiremos la siguiente explicación: "durante la reacción, una pequeña fracción de masa se convierte en una gran cantidad de energía). Sin ser totalmente incorrecto, no es la forma más acertada de expresarlo.

En el artículo en el que Einstein usó por primera vez la famosa ecuación, la expresó en la forma m=E/c². El artículo se titula "¿La inercia de un cuerpo depende de su contenido energético?", lo cual es de por sí bastante explicativo. En él, se comparan dos cuerpos que emiten luz. Uno estático y otro en movimiento respecto a un sistema de referencia. Einstein llega a la conclusión de que por el mero hecho de emitir luz, el cuerpo pierde energía cinética. Además, su masa es una medida de su contenido de energía. Si emite una cantidad de energía lumínica L, su masa disminuye en una cantidad igual a L/c².

Esta teoría se ha confirmado y generalizado, de tal forma se puede decir que TODA la masa de un cuerpo proviene de algún tipo de energía, ya sea potencial, cinética, etc. Por ejemplo, el hecho de que los protones y neutrones de un núcleo estén unidos por la fuerza nuclear fuerte, implica que existe una determinada cantidad de energía potencial almacenada debido a ese campo de fuerzas. Por eso, cuando en una reacción nuclear los átomos resultantes tienen menos masa que los de origen, la forma de explicarlo es que tienen una menor cantidad de energía interna. ¿Dónde ha ido el resto? Ha sufrido transformaciones y la contabilizamos como la energía resultante de la reacción.

Ahora llegan las conclusiones nada intuitivas. Imaginemos una pesa de un kilo de masa, que está en el suelo. ¿Si la elevamos a la altura de una mesa, tendrá más masa? La respuesta es sí. Será una cantidad muy pequeña, igual a la energía potencial que ha ganado dividida por el cuadrado de la velocidad de luz. Pequeña pero cuantificable, e incluso medible con la instrumentación adecuada.

En definitiva, habrá que dar la razón a los místicos cuando dicen que somos pura energía...

lunes, 11 de enero de 2016

Nostalgia - Inspiración en Cadena


Nostalgia
Acrílico sobre lienzo
73 × 92 cm

"Bien, creo que sé lo que ha querido expresar Dani. Ahora bien, ¿cómo voy a responder yo?. No sé mucho de flamenco. Sé distinguir algunos palos muy característicos, pero poco más. Es verdad, noto el gusanillo cuando escucho una bulería; no puedo evitar seguir el ritmo con las palmas. Pero el cante grande se me resiste. Nunca tuve flamenco en mi colección musical. No puedo ir por ahí, por muy obvio que me resulte. Tengo poco que decir sobre el tema, sería una impostura.
Me viene una imagen a la cabeza: la de Dani en Madrid, quizás de camino al trabajo en el metro, escuchando a Camarón o a Morente con unos auriculares. Alrededor suya hay extraños, o mejor, está sólo. Sólo y dentro de las entrañas de una gran ciudad. Pero en su mente la música le inspira imágenes. De su casa, de su familia, de su ambiente. Se acuerda de la playa, de los muergos, del pescaíto frito. Definitivamente hay algo de nostalgia del sur y del mar en este cuadro. Creo que voy a tirar por ahí."

Lo que antecede es un fragmento del diario que mantuve durante los días en los que llevé acabo el anterior cuadro, durante el mes de junio del año pasado. Un cuaderno de bitácora en el que documenté todo el proceso creativo. No suelo hacerlo, pero esta ocasión era especial. 

El cuadro forma parte de la exposición "Inspiración en Cadena". Este es el segundo proyecto de La Máquina Creativa, un colectivo de artistas nacido en Puerto Real en 2014, y en el que también están viejos amigos de este blog como Ismo, Totito e India. Un proyecto del que estoy muy orgulloso, la verdad. La idea que propuse al grupo y que se ha llevado a cabo de forma entusiasta es muy simple: realizar una especie de juego del teléfono pictórico. Elegimos un orden aleatorio. La primera persona elaboró una obra y le mandó una foto del boceto a la segunda, que tenía que inspirarse en ella. Así sucesivamente, hasta completar la cadena, compuesta en este caso por doce eslabones. El cuadro que hoy os presento es el 4º de la serie.



La muestra estará abierta en El Café del Arte, c/ Real, 247, Puerto Real, hasta el 19 de febrero. Os invito a que la visitéis.