martes, 13 de abril de 2021

Libretas y más libretas

Empiezo a tener un problema con las libretas. Las compro a mayor velocidad que las termino. Así que las voy acumulando a medio terminar, y ya tengo cuatro en proceso al mismo tiempo, más una que acabo de comprar y está sin estrenar. 

Pero es que he redescubierto el placer de dibujar por dibujar, sin más pretensiones. Y las libretas de bocetos son perfectas para ello. Te permiten dedicar un par de horas a un dibujo y verlo terminado, con lo que la satisfacción es mucho más inmediata que con un cuadro. Los cuadros tienen además el problema de que ocupan mucho sitio. Nosotros ya tenemos la casa decorada, y es difícil vender, con lo que se van acumulando. Las libretas apenas ocupan sitio.

Mi penúltima adquisición fue una Moleskine Sketchbook A5, formato vertical, que tiene papel de 165 g. En teoría no sirve para técnicas acuosas, pero yo lo estoy usando para acuarela y guache y aguanta bien.

La estrené con este autorretrato en plena siesta, acompañado de nuestra gatita Lui. La foto es de mi mujer. Me gustó mucho cuando me la enseñó al despertar, y quise dibujarla. Para este dibujo usé principalmente acuarela y lápiz de color, aunque también tiene algunos toques de guache.


Este otro dibujo/pintura está hecho con guache para el fondo y rotulador negro para la red y las figuras. He querido capturar esos momentos posteriores al ocaso en las tardes de voley playa, que tantas satisfacciones me han dado estos años y que espero me sigan dando en los venideros.


También he seguido haciendo urban sketches en la segunda libreta de este tipo, que inauguré el año pasado. La siguiente imagen pertenece a la bocana de Puerto Sherry. Acuarela y tinta. El dibujo y el rotulado lo hice in situ, y el coloreado en casa.


Hemos descubierto un sitio estupendo para dibujar en la calle. Son unos bancos protegidos por sombrajos en el Paseo de Andalucía. Para estrenar la localización dibujé una vista desde uno de ellos. Nada particular, como se puede ver. Para darle algo de interés dibujé a un par de mujeres que pasaban por allí. Para este dibujo usé acuarela, guache, y para el plano medio, tinta. Me gusta la apariencia de cómic que ha resultado.


Este último dibujo cuenta una historia, como bien me dijo mi amigo Totito cuando la vio. Los que me leéis ya la conocéis, puesto que la he contado aquí. Evidentemente he utilizado una foto para dibujarlo, porque nuestros amigos no paran quietos. En este caso he usado solamente guache, y aunque lo he pintado en la calle, no es realmente un urban sketch. De hecho, le tuve que dedicar tres sesiones de una hora, por el nivel de detalle que tiene. Me metí yo solo en un bonito lío al no desechar el fondo, pero al final he quedado muy contento con el resultado.


jueves, 18 de febrero de 2021

El Plumita

 


El Pumita
Técnica mixta sobre cartón

Casi todos los fines de semana, mi mujer y yo desayunamos en el Hotel Las Canteras. Mientras comemos, nos entretenemos echando miguitas de pan a los gorriones que por allí pululan. Uno de ellos es el Plumita. Lo reconocemos porque le faltan unas plumitas en la parte trasera izquierda de su cabecita. Es uno de los que más se acerca, y nos hace mucha gracia porque, al contrario que el resto, normalmente desprecia el pan, pero se vuelve loco con el jamón york. Me da mucha alegría cada vez que lo veo, pues es señal de que sigue vivo y bien.

Lo he dibujado en tres posiciones, de tres fotos diferentes que logré hacerle el otro día. Para dibujarlo he usado principalmente acuarela, algún toque de rotulador y sobre todo lápices de colores. Para las sombras he estrenado el aerógrafo que compré el año pasado, aunque las he tenido que aclarar un poco con lápiz gris porque quedaban demasiado oscuras.

La última vez que lo vi fue este fin de semana, y seguía tan gracioso como siempre. Esta tarde, antes de darme una vuelta en bici, me pasaré a tomarme un café con mi amigo el Plumita.


miércoles, 13 de enero de 2021

Desembarco - Inspiración en Cadena IV

 



Desembarco
Óleo sobre lienzo
60 × 40 cm

Inspiración en Cadena sigue siendo mi proyecto favorito. Y no porque fuera idea mía, aunque quizás también tenga algo que ver. Este año no podía faltar, y he vuelto a coordinar el proyecto acompañado por May. Hemos sido tantos participantes, 20 en total, que hemos tenido que reducir el formato para que cupiesen en la sala de exposiciones. Se han realizado obras interesantes, y el resultado final ha quedado muy bien. 

En esta ocasión el boceto recibido representaba unas manos abiertas y una lata de sardinas. Y sigo con el texto que mandé para el catálogo:

"El boceto que me envió Jony me recordó a un jeroglífico, esos juegos visuales que aparecían en las revistas. Arriba, unas manos en posición de recoger algo, o de pedirlo. Abajo, una lata de sardinas a medio abrir. Pedir, hambre, lata de sardinas....
La imagen que me vino a la mente fue la de los inmigrantes que se juegan la vida en el estrecho, apelotonados como sardinas en lata en sus pateras, escapando del hambre. En mi cuadro los he representado en el momento del desembarco, y más concretamente, en la Punta del Boquerón, pues he usado como referencia una foto de ese entorno que hice el invierno pasado."



Como siempre nos ha acogido El Café del Arte, c/ Real, 247, Puerto Real, en esta ocasión del 29 de noviembre hasta el 15 de enero.



lunes, 16 de noviembre de 2020

Urban sketches / Beach volley

Me ha costado casi tres años terminarlo, pero por fin acabé el primer libro de bocetos, o sketchbook. Estoy muy contento con el resultado. Como os adelantaba, lo he completado con textos y fotos relacionadas con el dibujo en cuestión, a modo de diario. En algunos casos me he limitado a copiar lo que sobre el dibujo ya había publicado en este blog. En fin, objetivo desbloqueado y a por el siguiente.



El 3 de julio se celebró otra edición La Noche Blanca en Puerto Real. Participé en compañía de mi mujer y otros amigos de La Maquina Creativa. Se podría decir que es un urban sketch, porque en la calle estábamos, pero por la ubicación en la que nos pusieron, me tuve que ayudar de una fotografía. Un ratito muy agradable que no me importaría repetir, la verdad.


Estrené mi nuevo libro de bocetos callejeros en una visita que hicimos a Medina Sidonia en agosto. Después de visitar las ruinas del castillo, encontramos un lugar apropiado a la sombra desde el que dibujar la cercana Iglesia de Santa María. Después de encadenar varios bocetos en guache, he vuelto temporalmente a la tinta y la acuarela. Supongo que iré alternando una y otra técnica, en función de lo que me pida la escena. 



En septiembre, por mediación de un amigo que tiene casa en El Bosque, nos surgió la oportunidad de montar una exposición conjunta de mi mujer y mía en el restaurante La Divina. Aprovechamos el montaje y la inauguración para pasar allí el fin de semana. La mañana del sábado la pasamos dibujando. En este caso, una vista de la Plaza de San Antonio. 


Este fin de semana, confinados perimetralmente, decidimos pasar un rato dibujando cerca de la playa de la Cachucha. Hacía tanta calor que tuvimos que refugiarnos bajo el toldo de un bar, en el que terminamos almorzando. Hacía un día tan bueno, para estar a mediados de noviembre, que vimos a gente bañándose. Aproveché la estructura del toldo que nos protegía como marco en sombra. He quedado muy contento con este dibujo; creo que he logrado captar la luz que había y que nos llegaba reflejada en el mar.



Y bueno, esto no tiene nada que ver aquí, pero aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid... Este verano, y a pesar del COVID, me he hinchado a jugar a voley playa; con mis amigos de siempre pero también con el Club Amigos Cádiz. He disfrutado mucho de este deporte. También participé en un campeonato organizado por el club Cádiz C.F. 2012 durante los meses de julio y agosto. Como remate a un verano estupendo, mi amigo Juanjo y yo dimos la sorpresa y nos hicimos con el título en la Categoría Amateur. El momento final, cuando ganamos el último punto del último partido, fue uno de los de alegría más intensa que recuerdo en mucho tiempo. 

viernes, 17 de julio de 2020

Puesta al día

Mucho tiempo ha pasado desde la última vez que publiqué algo en el blog. No le voy a echar la culpa a la pandemia. Tiempo se busca, si hay interés. Sé que el fin de este blog, como todos, llegará con la desidia del que escribe, cuando ya no le vea sentido a hacerlo. Pero me da cierta tristeza despedirme de él, como si fuera un viejo amigo al que le esté dando de lado. Los dibujos que hago de vez en cuando me dan la excusa perfecta para mantenerlo vivo, aunque sea en condiciones precarias.

Como éste de R. C., de la serie Piratenis. El retratado quedó contento; tanto que se lo puso de perfil en el WhatsApp. Éxito.
Justo antes del confinamiento, Lunaria y yo hicimos la ruta de la Torre del Tajo, en el pinar de la Breña. Cuando llegamos allí nos entretuvimos un rato en hacer cada uno un pequeño boceto. En aquel momento fui consciente del privilegio que era estar allí, bajo el sol, junto a los pinos, disfrutando de la magnífica vista y la compañía. Bien por mí. 
Llegó después el confinamiento. Y así, confinada en el patio, dibujé mi moto. En este boceto volví, aunque fuera parcialmente, a la línea rotulada. El modelo lo pedía. 
El siguiente boceto tiene como referencia una foto que hice en nuestro viaje a Londres del año pasado. Concretamente en Hyde Park. Los últimos retoques los hice en la playa de Valdelagrana. 
La Máquina Creativa organizó un encuentro sketcher en Las Canteras. Fuimos pocos, pero pasamos un rato agradable. Nos sentamos alrededor del Patio del Pozo, así que el motivo a dibujar estaba claro. Digo dibujar pero sería más apropiado decir pintar. Estos bocetos a acuarela y guache tienen más de pintura en miniatura que de dibujo. 
Y para terminar esta pequeña serie, un boceto rápido que hice el pasado miércoles en el Río San Pedro. 

Estoy a punto de acabar mi primer libro de bocetos. Mi plan es completarlo con texto y fotos pegadas. Cuando lo termine publicaré algunas imágenes por aquí. ¡Hasta pronto!