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lunes, 25 de abril de 2016

Antigua barriada de Matagorda


¿Dónde comienza la historia de cada uno de nosotros? ¿Hasta dónde se remontaría un biógrafo, para escribir el primer capítulo de nuestra vida? 

Para la mía, escogería un año, 1965, y un lugar, la antigua barriada de Matagorda. Ese momento y ese lugar es el que he intentado bocetear en el dibujo de arriba. Aún faltaban 10 años para que el proyecto de ser humano que teclea estas palabras respirase por vez primera; pero fue allí donde mi padre y mi madre se conocieron.

Aquella era una barriada construida en 1957 para los trabajadores del entonces pujante astillero, en cuyos terrenos se localizaba. Fue el proyecto de ampliación del propio astillero, en 1973, la que provocó el traslado de sus habitantes al núcleo urbano de Puerto Real.  

La gente que allí vivió suele referirse a esos años con cierto cariño, no sé si porque fueron felices o porque simplemente eran jóvenes. Tiempos recios, pero donde también hubo cabida para la diversión... y cómo no, para el amor.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Movember

Como casi todos los noviembres desde hace unos años, me he dejado barba. Al principio era simplemente un signo de la llegada del invierno. Cuando vuelven tímidamente los calores, la barba vuelve a desaparecer.

Desde el año pasado también tengo el motivo que me ofrece Movember, un movimiento internacional para la concienciación sobre temas de salud masculina. Cáncer de próstata, cáncer de testículo... y salud mental. Sin despreciar el resto de temas, fue sacar a la luz la salud mental lo que me atrajo del movimiento. Siguen existiendo muchos tabúes al respecto. La gente asocia las enfermedades mentales a los "locos". Ir a un psicólogo o un psiquiatra se oculta, por vergüenza.

Pero la salud mental es mucho más que esas enfermedades tan llamativas como la esquizofrenia paranoide o las sociopatías. También los trastornos de ansiedad o depresivos forman parte de la salud mental, y estos afectan a un porcentaje muy grande de la población. Algunos estudios afirman que hasta el 40% sufriremos en algún momento de nuestra vida alguno de estas enfermedades. El número de suicidios (3.870 en España en 2013) solo son la punta del iceberg de un problema mucho mayor.

Hablar del problema es el primer paso para solucionarlo luchar contra él. Por eso causas como la de Movember son necesarias. Por eso tengo aún más razones para admirar a John Green, escritor y videoblogger, al que sigo hace tiempo, y que en uno de sus últimos vídeos habla sin pudor de la enfermedad mental que padece (OCD, trastorno obsesivo-compulsivo). Para acabar en positivo cito una de las frases del vídeo:

"He aprendido que hay esperanza, y que cuando siento que no la hay es mi cerebro que me está mintiendo"

miércoles, 19 de agosto de 2015

Dos miradas

 

Una pintura no deja de ser una interpretación de la realidad. Magritte lo resumió brillantemente en su cuadro "Esto no es una pipa". Incluso en el caso de un paisaje, aunque el autor trate de ser lo más fiel al mismo, siempre aportará algo de sí mismo, de su estilo, de su forma de ver las cosas.

En "Dos miradas" pretendemos hacer visible esa ilusión. Diversas vistas de Puerto Real, pintados por dos personas distintas, dan lugar a obras bastante diferentes."Esto no es un paisaje", se podría decir de cada cuadro expuesto. O quizás sí lo sea. Todo depende de quién y cómo lo mire.

Totito y yo llevamos mucho tiempo compartiendo amistad y charlas sobre pintura. Hace tres años se nos ocurrió la idea de esta exposición. Empezamos a buen ritmo, pero se quedó en el tintero de los proyectos a medio terminar. Un poco por casualidad, y forzados por las circunstancias, lo hemos completado en estos últimos meses. Si bien no es exactamente lo que imaginamos, creo que será una muestra digna. En total exponemos 24 cuadros.

Será mi primera exposición conjunta. El resto han sido colectivas. Todavía no he hecho ninguna individual, y al ritmo que pinto, difícil lo veo. También será la primera vez que pongo a la venta algunos cuadros. No es que crea que vaya a vender algo. Sé que es difícil. Pero nunca se sabe; me hace ilusión hacer la prueba.

miércoles, 17 de junio de 2015

V Certamen de pintura urbana de Puerto Real

Por segundo año consecutivo he participado en el Certamen de pintura urbana de mi pueblo. Este año el lema era "Juegos con arte", el disfrute al aire libre. De nuevo los "lienzos" eran contenedores de reciclaje de vidrio.

Este fue el boceto que presenté durante el plazo de solicitudes. El nombre que le puse: "¡Pañueliiiiito número uno!".

El pasado domingo 31 de mayo tuvo lugar el Certamen. Este año fue a la sombrita, junto a la nueva estación de trenes. Tras ocho horas de trabajo, este fue el resultado.



La verdad es que quedé muy satisfecho, porque creo que conseguí reproducir con bastante fidelidad el boceto en el contenedor. Eso sí, fuimos solo siete participantes, se otorgaban tres premios, y aún así no me llevé ninguno. Supuso una decepción, la verdad, porque aunque había algún que otro auténtico profesional, pensé que tenía posibilidades, al menos con un 2º o un 3º.

Así que el único premio que obtuve, aparte de echar un día entretenido (y unas agujetas de tres días por el esfuerzo) es tener otra obra en la calle, para disfrute de mis conciudadanos. ¿Repetiré el año que viene? La verdad, no lo sé.


La noticia, con los ganadores y algunas imágenes, la podéis ver aquí.


domingo, 18 de mayo de 2014

Nuevas experiencias

Llevo desaparecido de esta página más de dos meses. No recuerdo una ausencia tan prolongada. Ha sido forzado por las circunstancias. Os cuento.

Hace eso, un par de meses, un compañero de trabajo me propuso al IAAP (1) como docente de una acción formativa que le habían ofrecido pero que no podía aceptar por cuestión de agenda. Acepté porque el tema me gustaba, sin saber muy bien en qué lío me estaba metiendo. Resultó ser un curso de 40 horas a repartir entre otra chica y yo. Pronto empezaron las dificultades. El material lo teníamos que preparar nosotros desde cero en un plazo muy corto. Además, como condición sine qua non debíamos participar antes como alumnos en un curso de otras 40 horas sobre Habilidades Docentes. Este es una especie de curso de formación de formadores ampliado. Además de las sesiones presenciales, el curso te obliga a trabajar un buen motón de actividades en casa. Buena parte del mismo se dedica a las técnicas inductivas y participativas, algo nuevo para mí.

Total, que entre el trabajo, la preparación del curso que me habían encargado y el seguimiento del que tenía que hacer por obligación, no he tenido casi vida propia. El pasado lunes fue la última sesión de nuestro curso, en la que hicimos la prueba de evaluación y el cierre. Y aunque el esfuerzo ha sido grande, más aún ha sido la recompensa. Creo que me he enganchado a esto de la formación de adutos. Ver cómo gente con hasta 25 años de experiencia aprende cosas nuevas, se involucra, participa, se divierte y se contagia de tu entusiasmo, no tiene precio. He descubierto que, con preparación, un curso con jornadas de 7 horas puede no hacerse pesado. Que enseñando se aprende; mucho. Y que cuando uno habla desde el corazón y la experiencia, es más fácil transmitir y convencer.

Por otro lado, un amigo me convenció para participar en un certamen de pintura urbana. Tan imbuido estaba del espíritu docente, que practicando con los sprays en un campo de fútbol abandonado me dio un arrebato y estampé la siguiente frase en la parte del muro más cercana a la carretera.


El certamen tuvo lugar el domingo pasado. Fueron más de 8 horas seguidas pintando un contenedor, de las cuales, 6 fueron a pleno sol. Nos lo pasamos pipa. Además de pintar, yo llevaba preparada una performance, con bailes incluidos. Disfruté mucho, e incluso conseguí animar a bailar a un antiguo maestro de escuela y a una concejala. El resultado del experimento grafitero no estuvo mal del todo. Pienso repetir.


Para cerrar el círculo, os comento una anécdota. Como preparación del curso, estuve ojeando diversos vídeos por internet. Uno de ellos, que finalmente descarté, es el de un famoso ensayo y posterior canción conocido resumidamente como Sunscreen (protector solar). En él, se dan consejos a la juventud sobre la vida. El único demostrado científicamente es que usar protector solar es beneficioso. El resto provienen de la "errática experiencia" de la ensayista. Durante el certamen hice buena parte de lo que recomienda el ensayo: hacer cosas arriesgadas, vivir el momento, bailar... Pero se me olvidó el protector solar. Consecuencia: una insolación de órdago.

(1) Instituto Andaluz de Administraciones Públicas

Actualización 20/05/14
Hoy han colocado el contenedor en su ubicación definitiva. Esto de que nuestra obra forme parte del paisaje urbano mola un montón. Esperemos que dure mucho.

sábado, 15 de marzo de 2014

Cass

Nos gustaba Cass
la chica más guapa de la ciudad
su forma angelical de pisar la nieve
mientras tatarea la última estrofa de Dylan

Hoy he tirado a la basura casi todas mis casetes. He salvado de la quema dos o tres, como recuerdo. Por fin el cerebro ha vencido al corazón.

Pero ha dolido. Si mi yo adolescente hubiera sido testigo de tamaño sacrilegio, hubiera renegado de mí. Tantas horas gastadas en grabar, copiar las canciones, escucharlas hasta saberme las letras mejor que el cantante. No lo digo por decir. Hace tres años fui a un concierto de La Frontera y lo pude comprobar.

Ayer estuve revisándolas, despidiéndome de ellas. Les hice algunas fotos, como testimonio y por si algún día me da por reunir la colección. Comprenden los años de mi adolescencia y primera juventud, así que casi todo es Rockabilly y Rock&Roll clásico; pero también Rock de los 80 y 90, algo de música clásica, cantautores, carnaval y alguna cosilla rara más.


Puse en el equipo algunas, por probar cómo sonaban. En general fatal, naturalmente. La mayoría tiene más de 20 años. Muchas de las canciones que puse no las escuchaba desde hace eones, y me transportaron inmediatamente al pasado. Al instituto, a mis tiempos de tupé, corbatín y camisas de musetas.

En una de las cintas me esperaba Cass, una canción de Más Birras que me encantaba. La he buscado por la web y resulta que está inspirada en un escrito de Bukowski bastante más oscuro que la canción.

Bukowski, quién lo hubiera dicho.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Contradicciones

Hoy os voy a hablar de dos temas que me gustan y que suelen llamar la atención a los que me conocen, por no casar mucho con mi forma de pensar o de ser.

El primero es la historia militar. Aquí mismo habéis podido leer algunas historias de batallas. Los juegos de estrategia bélica siempre me gustaron, y las películas bélicas ni hablemos. Sin embargo soy un pacifista convencido. No solo lo digo de palabra. Rechacé un trabajo de los de "para toda la vida" porque era en una empresa de la industria militar. Por lo mismo nunca me planteé seriamente la carrera militar, a pesar que con mis orígenes humildes era la única forma posible de haberme convertido en piloto. 

¿Cómo se come esto? Supongo que porque lo mismo que a uno le puede gustar Juego de Tronos, pero no tiene porqué atraerle vivir en el mundo medieval-fantástico que allí se describe. Ni defender ese estilo de vida. Bien es cierto que hay algún pirado que empieza jugando al air-soft o leyendo sobre la 2ª Guerra Mundial y termina cometiendo alguna locura con armas reales. Pero se trata de eso, de gente que ya andaba tocada antes de acercarse a este mundo. La historia bélica es muy interesante, y es en el mundo militar donde la tecnología es más puntera. Así de cabrones somos los humanos, agudizamos la inteligencia cuando se trata de joder al prójimo.

Hablando del tema, el otro día me invitaron a visitar el portaaviones Juan Carlos I, con puerto en la Base de Rota. Ni corto ni perezoso acepté, y la verdad es que disfruté la visita. ¿Me gustaría servir en él? Ni loco.


El otro tema contradictorio en mi historial personal es la cacería. Sí, fui cazador durante algunos años. Siempre caza menor: conejos, perdices, liebres... No estoy hablando de leones o elefantes. Pero lo cierto es que maté animales por diversión, y luego me los comí. Dicho así hasta yo mismo me sorprendo. ¿Cómo fui capaz? El permiso de armas lo he tenido hasta este año, en el que finalmente he regalado mis escopetas. La última pieza sin embargo puede hacer perfectamente 12 años que la cobré. 

Ahora no creo que volviera a cazar, aunque me dieran la oportunidad. Me dan demasiada pena los animales para volver a disfrutar de la caza. Porque lo cierto es que la disfrutaba, y mucho. Ni entonces ni ahora lo veía como una crueldad. Mi padre y yo salíamos al campo con nuestros perros, y las piezas siempre tenían una opción para escapar. De hecho la mayoría lo hacían, antes incluso que las viéramos. Las pocas veces que logré ver una liebre quieta en el campo, siempre la asusté antes de disparar, para darle una oportunidad. No era una lucha justa, no os voy a engañar. Pero casi ninguna lo es. Que se lo pregunten a los millones de animales de granja sacrificados cada año. Pero no quiero ser demagogo, el ser humano ha sido cazador durante muchos miles de años para que aún no se nos dispare la adrenalina cuando los perros ahuyentan una pieza y la tienes a tiro. Además, el momento del disparo era solo eso, un momento. Lo que realmente me gustaba era ver el trabajo de los perros, disfrutar de la naturaleza y sobre todo, compartir tiempo con mi padre.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

La celda

Mi despacho no tiene ventanas. Es como una celda. Es más, muchas celdas tienen ventanas. La mía no.

De vez en cuando entra alguien a que le resuelva un problema, o una duda. Casi nunca entra nadie a saludar, o a preguntar cómo llevo el día. Lo entiendo, yo tampoco lo haría. He intentado decorarla un poco, para que no parezca una celda. En las paredes he puesto un par de cuadros y un mapa. Pero ni así, no hay forma de darle vida.

Como no quiero dar mucho trabajo a las limpiadoras, solo tengo tres objetos personales sobre la mesa. Uno es la maqueta de una moto. Una Hayabusa, un bicharraco. Jamás tendré una moto así. Otro es un escarabajo elefante atrapado en un bloque de resina, regalo de mi padre, y que uso de pisapapeles. Es el que más llama la atención a los visitantes. Cuántas veces no habré contado su historia. El tercero es un portaherramientas HSK-20. Una miniatura comparado con los que utilizaba en la fábrica. Me lo regaló un técnico de una empresa proveedora cuando ya había aprobado las oposiciones, para que recordara que en mi vida pasada trabajé como ingeniero. 

Un par de estanterías con puertas de cristal y un pequeño aparador completan el mobiliario. Encima de una de las estanterías reina un camaleón. Pasa bastante desapercibido para los visitantes, porque está mimetizado con el color del mueble.

Definitivamente no me gusta mi celda. Lo único bueno es que con lo que está cayendo al menos tengo una.

jueves, 11 de julio de 2013

Octavo aniversario

Hoy hace ocho años empecé este humilde blog. Ocho años. Se dice pronto. Tenía treinta añitos cuando lo abrí, sin saber muy bien en qué consistía el nuevo invento. Multitud de cosas me han pasado desde entonces; dado que este es un blog personal, muchas de ellas han quedado reflejadas en sus artículos. 

Recuerdo una entrada en la que teorizaba, medio en serio medio en broma, sobre los blogs. Uno de vosotros me dio la clave de para qué sirve un blog de este tipo. Le cito: "que sirva como memoria, como diario, para uno mismo". 

En eso se ha convertido esta humilde bitácora, en un diario personal, sólo que público. Medio escondidos entre sus líneas están mis impresiones, mis sentimientos, mi forma de ver las cosas en un momento determinado. A veces más a la luz, a veces de forma totalmente críptica, salvo para mí mismo. Alguna vez he revisado un artículo de hace años, y he podido recordar, con solo leer unas líneas, cómo me encontraba en ese momento. En ese sentido, la palabra escrita es más eficaz que una fotografía. En ellas solemos aparecer siempre sonrientes, aunque por dentro nos queramos morir. Recuerdo por ejemplo el día de la despedida de mi anterior empresa. En todas las fotos aparezco con una sonrisa, sin embargo lo pasé fatal todo el rato. Eso sí está recogido en los artículos de aquellas fechas. Las dudas, los miedos, la pena por dejar atrás un trabajo y unos compañeros que me gustaban... Incluso cuando el tema no es personal, cada artículo me dice lo que me interesaba en ese momento. 

Ya poca gente de la que conozco sigue escribiendo blogs de temática general, o personales. Una moda de internet que como otras, tuvo su auge y su caída. No es que haya desaparecido, pero este tipo de blogs está en extinción. Las redes sociales acabaron con la mayoría de ellos. Sobreviven los blogs especializados, ya sea en informática, fotografía, maquillaje o mecanizado en alta velocidad. 

Echo de menos la primera época. Cuando visitabas y te visitaban desconocidos. Gente que iba y que venía. Con algunos congeniabas, y se quedaban, y te quedabas. Conectabas. Ya eso no pasa. Quedan  los amigos de aquella época. Algunos. Otros hace tiempo que se fueron.

Así que desde hace bastante tiempo escribo para el mundo, sí, pero sobre todo para mí. 

Lo malo es que cada vez me escribo menos.

sábado, 8 de junio de 2013

Jugar en el Carranza

No me gusta ver fútbol. Lo he dicho más de una vez. Me encanta jugarlo. O más bien me encantaba, pues me tuve que retirar por las lesiones hace más de año y medio. 

Pero como los buenos jugadores, ayer tuve que reaparecer. La oportunidad era única. Jugar en el mítico Carranza, donde Mágico González desplegara su magia, era algo que no se podía desaprovechar. El Cádiz C.F. necesita hacer caja, y aprovechando que en julio va a renovar el césped, está alquilando el campo para los aficionados.

Lunaria fue al palco a vernos e hizo esta foto cuando salimos al terreno de juego en medio de la ovación de los presentes. Momento mágico para el recuerdo.

Nosotros hemos sido de los primeros, así que La Voz de Cádiz nos hizo un reportaje, y hoy ha publicado un artículo bastante simpático en la edición impresa y un pequeño vídeo en su página digital.

El artículo es este: El cadismo interpreta su nuevo papel en el teatro de sus sueños

Os extraigo los pasajes más graciosos:

...No son estrellas, ni cobran millones por dar patadas a un balón (alguno lo maltrata), ni reúnen en el graderío a más de 30 personas. Todas conocidas. Pero nada más pisar el césped, por primera vez, ya han cumplido su sueño.
...Alguno 'pasadito' de kilos, con más o menos pelo, pero en general buena forma las de estos treintañeros. Jugadores con chispa como 'Er telerita', el portero más atento al móvil que al balón, mucho 'tiqui taca', y al suelo al mínimo contacto que tampoco hay que jugarse el físico.
...A los 15 minutos llegan los primeros cambios. En el banquillo, chorreando de sudor, más de uno sin oxígeno. «Es que desde arriba se ve todo más fácil. Comiendo pipas y criticando. Pero el césped pesa, y por suerte ha lloviznado un poco y está algo más blando», reconoce Paquito. El empuje de esos primeros minutos va decreciendo, las fuerzas quedan mermadas pero la ilusión sigue intacta.
El duelo, igualadísimo por el buen hacer del seleccionador, mantiene la emoción hasta el final y termina 7-0. En esta ocasión no le echan la culpa al árbitro, ni al entrenador, ni siquiera a los jugadores. Los errores en la estrategia tendrán que discutirlos, pero ya con una cerveza bien fresquita.

Lo que no dice el articulista es que los del 0 fuimos los que íbamos vestidos del Cádiz. ¿El motivo? Como bien dice el periodista, "el buen hacer del seleccionador". El que organizó el partido se quedó en su equipo con los cuatro o cinco chavales que además de darle bien a la pelota tenían velocidad y resistencia. El resto éramos una mezcla de malos, quemados y malos y quemados. Pero bueno, como experiencia ahí queda. Eso, y el cuerpo destrozado para varios días, claro.

El vídeo, con música de Oliver y Benji (WTF!) aquí: 


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Sobre el dolor

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
      Espergesia (fragmento), César Vallejo

El dolor que no se desahoga con lágrimas puede hacer que sean otros órganos los que lloren.
     Francis J. Braceland, psiquiatra

     Uno no puede intentar abarcar un concepto como el dolor en un artículo. Sería como intentar hacer lo propio como el ser humano. El dolor es ubicuo, tiene mil caras. Usamos la misma palabra para referirnos a sentimientos tan dispares como los que sufrimos al torcernos un tobillo o al perder a un ser querido. Puede ser agudo o crónico, físico o mental, una pequeña molestia o algo insoportable. Nos acompaña desde el feto a la tumba. Pero todo esto no son más que lugares comunes. Lo que me trae hoy aquí es la valoración moral del concepto. La que yo tengo difiere en mucho de la que impera a mi alrededor. No es mi intención convencer a nadie que mi postura es la correcta, sino ejercer el derecho a la disensión. Al pataleo.

     Lo primero que te cuentan cuando llevas mucho tiempo sufriendo es que el dolor es tu amigo. Esta bandera la suelen ondear los médicos sin pudor alguno. Es cierto que es un mecanismo de alarma necesario para la supervivencia, pero de ahí a considerarlo mi colega va un abismo. Ojalá tuviésemos un botón para resetear la alarma. No, que quede claro, no es mi amigo, es un grandísimo hijo de puta. 

     Otra gran falacia es que ayuda a superarte. Sin esfuerzo no hay recompensa. Si no conoces lo malo, no puedes valorar las cosas buenas de la vida. Posiblemente esta idea proceda de nuestra tradición judeocristiana. La penitencia y todas esas zarandajas. Valiente estupidez. ¿Quién no daría lo que fuera por pasar por este valle de lágrimas sin haber tenido ni un dolor de cabeza? 

     Que yo sepa, no se puede comparar el dolor de una persona con el de otra. Acepto que en general un cólico nefrítico duele más que una bofetada, y la muerte de tu hijo más que la derrota de tu equipo. Pero distintas personas tienen diferentes umbrales de dolor. Lo perciben de distinta forma, así que porqué comparar peras con manzanas. Además, por mucha compasión que sienta por el otro, a cada uno le duele lo suyo. Así que no, no me reconforta saber que mi dolor no es nada comparado con el de otra persona. No quiero que nadie sufra, pero sobre todo, no quiero sufrir yo. Puede parecer egoísta, pero es la realidad. 

Escala de caras del dolor
     Por último, algunas personas valoran positivamente que se oculte el dolor. Por los demás, para que no sufran contigo. Esto es lo peor, quitarle al doliente hasta el derecho a expresarlo. No me refiero a que vayas pregonando tu problema a los cuatro vientos, sino a poder a tener mala cara si lo estás pasando mal. Si te quejas, si reniegas, si te rebelas, es que eres un débil; alguien incapaz de enfrentarse al problema. Todo el mundo siente dolor alguna vez, decía la canción de REM. Dejemos que cada uno lo viva a su manera.

    Para acabar con una media sonrisa después de tanto dolor, qué mejor que esta canción del próximo pregonero del Carnaval de Cádiz, Jorge Drexler. 

     "Por una vez que no duele
     todo el mundo a bordo,
     que la pena cante hoy
     en oídos sordos"

     
Todos a sus puestos by Jorge Drexler on Grooveshark

jueves, 10 de mayo de 2012

¿Porqué no?

Perdonad la broma y el infame dibujillo que acabo de improvisar en dos minutos, pero se me ha ocurrido el chiste y lo tenía que soltar.
Viene a cuenta de que hace un par de días recibí la tarjeta de donante de órganos en caso de fallecimiento. Esta tarjeta solo tiene efectos informativos. Por tanto, para que valga de algo hay que llevarla siempre encima. Sé que da yuyu, pero las cosas son así.
España es líder en donación de órganos entre otras cosas porque nuestra legislación lo favorece, y el índice de negativas a la donación por parte de los familiares es bajo. Pero no está mal de vez en cuando recordar que ser donante no cuesta nada. Más mérito tiene donar un órgano en vida, que también hay quien lo hace. Incluso he leido por ahí que hay quien ha donado un riñón sin conocer al beneficiario, como forma de agradecer a la sociedad la vida de un familiar salvada por un trasplante. A tanto no llego, la verdad.

Lo dicho, una vez estirada la pata, lo que se tienen que comer los gusanos...


martes, 22 de febrero de 2011

El hijo pródigo

Como casi todos los españoles de mi generación, fui educado dentro del cristianismo. De pequeño aceptas las cosas que te enseñan sin cuestionarlas, ya sea la composición del sistema solar o la fe en otra vida. No recuerdo muy bien a qué edad empecé a pensar por mí mismo, pero sí lo que lo motivó: la parábola del hijo pródigo.

No sé si la recordaréis. El hijo “malo” dilapida su parte de la herencia mientras el “bueno” se queda ayudando al padre. Cuando el “malo” vuelve con las orejas gachas, el padre lo agasaja, lo cual irrita a su hermano. El padre lo justifica con la lapidaria frase: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado." Lucas, 15, 1-3.11-32.

A mí aquello no me cuadraba. La enseñanza que yo sacaba de la historia era que convenía ser malo y arrepentirse a tiempo. Si eras bueno te tocaba currar como un negro y encima no hacían fiestas en tu honor. El que se tratase de una metáfora sobre el arrepentimiento de los pecadores fue lo que me incitó a preguntarme, por vez primera, si tenía sentido todo aquello que me estaban contando.

Es curioso. Ahora, cuestiones religiosas aparte, hubiera dado por buena la reacción del padre. Al parecer, el natural egoísmo de mi niñez me ayudó a madurar como persona.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Regreso al futuro

De un tiempo a esta parte tengo la desagradable sensación de vivir en el futuro. Como si fuera uno de esos personajes dickensianos que hacen viajes espirituales para poder encaminar sus vidas. Como si mi auténtico yo fuera el que vivió los años 90, y hubiese viajado al 2010 a ver qué tal le iba a ir en la vida.
No creo que la razón estribe en los adelantos tecnológicos de los que disfrutamos hoy en día. Salvo lo relacionado con las tecnologías de la información y las comunicaciones, el mundo en el que vivimos no se diferencia en gran cosa del de hace un par de décadas. Seguro que habrá quien discrepe, y tendrá sus razones; pero en lo esencial, y salvo que España ha ganado un mundial, poco nuevo bajo el sol. Los que hemos cambiado somos nosotros. Me refiero a mí mismo y a la gente de mi entorno. Por no hablar de los que se fueron para no volver.
El otro día reuní a buena parte de mi clase de la EGB. En mi colegio solo había una línea (una clase por curso), así que compartimos algunos hasta nueve años muy importantes en nuestras vidas. Ni que decir tiene que echamos un rato muy bueno. Por unas horas volvimos a ser como niños, recordando las trastadas que nos hacíamos los unos a los otros. Días más tarde, al ver las fotos que nos hicimos y compararlas con las de los años de colegio, volvió esa desagradable sensación.
Será que no estoy aceptando muy bien el devenir natural de las cosas. Quizás la crisis de los cuarenta, que me visita unos años antes de tiempo. Si alguien tiene la cura para esta alienación temporal, soy todo oídos. O una cura, o un DeLorean con condensador de flujo, claro está.

martes, 31 de agosto de 2010

Adios, amigo

Me precio de tener muchos amigos. Entiéndase como tal alguien con quien agrada pasar un rato, ya sea tomando un café o haciendo algún deporte. A estas alturas no pido más.
Ahora bien, soy consciente de que la mayoría de esas amistades, con alguna excepción, se mantienen gracias a mi perseverancia. Ya sabéis, en toda relación hay uno que siempre llama, y otro que casi nunca. Yo suelo ser el primero.
Nótese que lo escribo sin acritud. Si lo he hecho hasta ahora es porque he querido. Pero cada vez me cuesta más. Será cosa de la edad.
Y quizás sea lo mejor. A veces nos aferramos a las personas a las que cogimos cariño, incluso cuando lo que toca es dejarlos ir.

lunes, 3 de mayo de 2010

Perdiendo el tiempo

Últimamente el tiempo corre más deprisa de lo habitual. Las semanas transcurren casi sin sentir, y los meses duran lo que antes duraban las semanas. A este ritmo frenético, a veces tengo la sensación de estar perdiendo el tiempo. De no estar aprovechándolo al máximo.
Acabo de llegar de revelar un buen montón fotos. Las he recopilado de aquí y allá: del ordenador del trabajo, del correo, del foro... Son imágenes que de no convertirlas en papel seguramente terminaría perdiendo. En ellas se me ve sonriente, delante de una buena tostá en una ruta motera, brindando con los colegas del fútbol o del trabajo, de cena con Lunaria, o haciendo payasadas con un amigo de la infancia en la playa.
Al salir de la tienda, me he sentado en un bar más solo que la una a verlas de nuevo. Cuando terminé, ya me había reconciliado conmigo mismo. Al final del todo, quizás no haya sido tiempo perdido.

Foto: mazincaiser

domingo, 1 de noviembre de 2009

Paellada'09

Como todos los años desde hace 24, la Peña Carnavalesca "Hay Moros en la Costa" ha organizado el primero de noviembre el tradicional Concurso de Paellas en Puerto Real.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo, dice el refrán. Al bollo no, a la paella, la tortilla de patatas, la ensalada, los bizcochos, la cerveza...
Este año no me he limitado a participar de invitado. He organizado junto a un colega mi propio grupo, y la verdad es que ha salido de lujo. Lunaria y yo acabamos de llegar hace poco, y aunque he estado más de 9 horas al pie del cañón y vengo hecho polvo, se me ha pasado el día en un verbo. Un día por cierto espléndido, con sol y una brisa suave.
Además de la familia, los amigos del fútbol, los de las motos y los de toda la vida, también hemos coincidido con Marta e India. Esperamos que otro año se animen a quedarse todo el día. Mizerable al final no pudo venir.
Os dejo una foto que hizo Lunaria de la paella en pleno proceso de cocinado. Por si os pica la curiosidad, deciros que nos inscribimos con el nombre "Moteros de Plástico", pero como había que llevar la paella al jurado, decidimos que mejor nos la comíamos (que salió buenísima) y el concurso que se fuera a hacer puñetas :)


Si en lugar de La Guarida esto fuera El Buque, esta entrada sería claramente "On the sunny side of the street".

sábado, 14 de marzo de 2009

Foro Veteranos Delphi C.F. (II)

El pasado octubre os anunciaba la creación de un foro para ayudarme en la organización de nuestros partidos de fútbol 7 de los miércoles. En aquel momento no estaba muy seguro del éxito del proyecto. No es fácil animar a 16 personas, algunas de las cuales no se llevan demasiado bien con los ordenadores, a que entren a una página a leer y escribir pamplinas sobre lo que nos reúne cada semana.
Pero a base de ser un pesado (mi firma es ¡ESCRIBID, ESCRIBID, MALDITOS!), y con el inestimable apoyo de mi amigo Rafa, el foro fue creciendo en número de usuarios y en mensajes enviados. Ni que decir tiene que parte de la culpa de la falta de actualizaciones en este blog la tiene el duro trabajo de administrar, moderar y escribir en el foro.
Lo último ha sido ampliar el foro con el grupo de moteros en el que Rafa y yo estamos metidos. También son Veteranos de Delphi, así que acogerlos ha resultado algo natural. Con ellos ya somos 25 usuarios registrados, y hasta la fecha contabilizamos 826 mensajes enviados en 107 temas, subdivididos en 9 subforos. Entre ellos hay fotos, videos, estadísticas, crónicas de los partidos, pero también chistes, recomendaciones, quedadas, etc.

Y lo más importante, en parte gracias a la comunicación que facilita el foro, el conjunto de casi desconocidos que antes nos reuníamos sólo para jugar y casi ni intercambiábamos palabra, se está convirtiendo en un grupo de amigos que comparten bromas, quedan para tomar unas cervezas, comer, o lo que se tercie.

Ha costado, pero esto ya está en marcha.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Nirvana

Ya se sabe que sólo los niños y los borrachos dicen siempre la verdad. Yo ya dejé de ser niño, pero aún me duran los vapores de la última copa que me tomé esta tarde, así que durante un rato puedo acreditarme dentro de la segunda categoría.
Hoy me siento libre, más libre de lo que me he sentido jamás. Y escribo para dejar constancia de ello. No para vosotros, lectores de este blog en franca decadencia, sino para mí, que seré el único que releerá esto dentro de unos meses o años.
Por fin me siento liberado de la atadura del qué dirán. Y no sólo de boquilla. Hoy ha sido la primera vez que oigo que caigo mal a alguien y no he sentido nada. Absolutamente nada. Se lo he comentado a mi mujer y a una amiga, pero no por desahogarme, como solía hacer, sino de la misma sorpresa que me ha provocado mi indiferencia.
El otro día leí un artículo de India sobre el tema, y ya adelantaba esto en los comentarios. Ahora lo confirmo. Me importa un carajo lo que los demás piensen de mí.
Si esto no es la felicidad, se le parece mucho.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Retirada

PUERTO REAL (Europa Press) – El veterano jugador de baloncesto Arvydas Malatestov ha convocado en el día de hoy una rueda de prensa para anunciar su retirada de las canchas.

El ala-pívot de 33 años sufrió ayer su enésima lesión, en este caso una luxación en el pulgar de la mano izquierda, consecuencia de un fuerte choque en un bloqueo al comienzo del partido. El parte médico incluye un pequeño desplazamiento de la articulación, por lo que portará una férula de inmovilización durante unas tres semanas, tras lo que deberá volver al hospital para revisión.

“Es el último dedo que me troncho jugando al basket”, declaró anoche el jugador a su salida del pabellón Río San Pedro. Dicho y hecho, hoy Malatestov ha confirmado su retirada tras 21 años en el baloncesto.

Con una buena visión de juego y cierto manejo del balón, este ala-pívot con alma de base se vio siempre obligado a jugar en la pintura por su relativa altura (1,80). Y eso a pesar de no gustarle el trabajo de contacto ni tener un buen tiro a media distancia. Esa contradicción entre físico y capacidades fue lo que limitó su carrera, y le privó de alcanzar el éxito que sin duda merecía.

“Ya no me compensa”, se despidió el jugador entre lágrimas y aplausos de los periodistas congregados.