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viernes, 3 de enero de 2014

El comedor

Joe McNamara, (Saginaw, 1975) vuelve a estar en el candelabro gracias a la que puede ser su última obra de arte funcional administrativo.

En esta ocasión nos ataca con una particular visión de un comedor para funcionarios, aprovechando un espacio junto al ático de un edificio de oficinas.




La obra no podrá verse nada más que en proyecto, puesto que el autor no ha conseguido los permisos necesarios para hacerla realidad. Al enterarse de la cancelación, McNamara ha montado en cólera, y ha jurado no volver a hacer más obras para la administración. Desconocemos a qué se va a dedicar ahora este polifacético artista.

martes, 5 de noviembre de 2013

El panel

Hacía tiempo que no sabíamos nada de Joe McNamara, (Saginaw, 1975). Desaparecido de los círculos artísticos durante muchos años, ha irrumpido de nuevo con fuerza en las galerías más importantes del mundo con un nuevo concepto: el arte funcional administrativo.

Hoy os traemos a esta humilde revista una de sus más recientes creaciones: "El panel". Se trata de una obra en apariencia simple. Si nos quedamos en el exterior, parece el directorio de un edificio administrativo. Pero si analizamos un poco más, vemos la estética inherente. Las asimetrías vertical y horizontal de esos cuadros que parecen querer informar, pero que en realidad cumplen la función de dispersar la mirada por el conjunto. El colorido, en tonos pastel en la gama de los verdes, quiere mitigar el estrés de los sufridos ciudadanos que pululan por esos edificios, buscando afanosamente alguien que les resuelva su trámite. La unidad, la dualidad, la trinidad, también son explorados por McNamara en esta obra de connotaciones trandescendales.

La "obra"
Para hacer este artículo, pasé unos minutos cerca de la obra, atento a los comentarios de los amantes del arte que se acercaron a admirarla. "Qué bonito ha quedado" era el comentario más repetido, dando la razón sin querer al autor, que reclama para este tipo de montajes la catalogación de arte, más que de objeto funcional.

Pareciera que todo es improvisado, pero McNamara, en una entrevista exclusiva al Portrait's Review, ha declarado que esta obra es resultado de horas y horas de reflexión. Lo demuestran los numerosos bocetos de los que dispone, de los cuales hemos tenido acceso a una de las versiones definitivas.

Un"boceto"

Dado su alto valor, el montaje está protegido con cristal de alta resistencia, y tiene vigilancia permanente por personal de seguridad. Se espera que varias miles de personas la puedan admirar al año. Una obra que, según el autor, será un ente vivo. "Con todos los cambios que sufren estos organismos, habrá que ir actualizándola cada poco", ha declarado.

Una amante del arte observando la "obra" en la sala de exposiciones

viernes, 21 de junio de 2013

La Verdad de Tikitón

Al principio era Tikitaka (*) Tikitón.
Y Tikitón creó el cielo, el sol y la arena.
Y Tikitón vió que todo era bueno.
Y Tikitón creó el viento.
Y Tikitón vió que con el viento la había cagado había cometido un error. Pero a lo hecho pecho.
Dijo también Tikitón: Qué aburrido es todo esto. Y Tikitón inventó el voley-playa.

El Libro de Tikitón. Cap. 1, Ver. 1 a 6.
...

Mi nombre es Malatestón. Antes me llamaban Malatesta, pero un día vi la luz. Tikitón me habló. Primero pensé que sufría esquizofrenia o alucinaciones por la calor, pero luego me di cuenta que era Tikitón el que me hablaba.
Así me habló Tikitón:
- Malatesta, serás mi profeta en la arena. A partir de ahora te llamarás Malatestón.
- ¿Y eso por qué, mi Señor? Lo del cambio de nombre, digo - le respondí.
- Porque tiene más gancho, y no me repliques.
- Empezamos bien.
- Calla, impío. Tu misión a partir de ahora será la de predicar La Verdad.
- ¿Qué verdad, mi Señor?
- La Verdad de los Tres Toques, claro está.

Y a eso me dedico desde hace unos cinco años, todos los martes o miércoles por la tarde en la playa Victoria, de abril a septiembre. He fundado La Iglesia de Tikitón de los Últimos Puntos, pero nadie me hace ni puto caso y aunque tengo escasos fieles, se extiende inexorablemente por la playa, porque es la Única y Verdadera Religión.

Tikitón es Uno y Trino. Está Ti, El de las Controladas Recepciones. Está Ki, El de las Altas Colocaciones. Y por fin está Ton, el de los Mates Inapelables a la Esquinita. Ninguno es nada sin los demás, por lo que Tikitón es Uno. 

Uno de sus primeros seguidores le traicionó, porque se dio cuenta de que devolviendo la pelota de primeras, ganaba más fácilmente si el otro equipo era tan malo como el suyo. Es el Innombrable. Lo llamo así porque aún no me he inventado me ha sido revelado su nombre. El Innombrable te tienta para conseguir la victoria con facilidad, pero los verdaderos seguidores de Tikitón le honramos dando siempre Tres Toques, la señal de nuestra fe.

El Libro de Tikitón. Cap 2, Ver. 1 a 13
(*) En esta versión se han respetado los tachados del original (N. del E.)
...


El manuscrito original del Libro de Tikitón fue encontrado enterrado en los alrededores de la Playa Victoria, en Malatestia (antigua Cádiz), hacia el siglo IV d.M. Ahora que es la fe dominante, el Tikitonismo ofrece paz espiritual a la Humanidad. Mezcla de la religión del Antiguo Egipto y del Cristianismo, no promete la vida eterna, sino la belleza de una jugada de voley playa bien trenzada. Su simplicidad fue la clave de su éxito.

Pero algunos escépticos, entre los que me incluyo, no creen en la veracidad de las revelaciones del profeta Malatestón. Nadie duda de que se trató de una figura histórica que vivió en el siglo I d.M. Sin embargo, algunas contradicciones en sus enseñanzas, sin hablar de las frecuentes tachaduras del manuscrito original, hacen pensar que todo partió de la imaginación del profeta. 

Mi teoría es que Malatesta, aburrido porque sus compañeros de voley playa jugaran más al tenis que a otra cosa, creó toda una religión para motivarlos a que jugaran a tres toques. O al menos a que lo intentaran. La cosa se le fue de las manos y, probablemente afectado por un trastorno mesiánico, terminó por modificar el mundo tal y como lo conocemos.

Que Tikitón esté con vosotros.

lunes, 24 de octubre de 2011

El Capitán Pescanova

Hoy llueve. Pero de verdad. Como lo sabía, he venido al trabajo equipado adecuadamente:
- Paraguas
- Chubasquero marino. A prueba de tempestades (300 l/h) más de 4 horas, con costuras estancas.
- Pantalón impermeable. Decathlón, 15 leros.
- Botas de la mili. Quince años tienen las tías y como nuevas.

De todo lo anterior, el único error ha sido traer paraguas. Por contra, el pantalón impermeable ha sido como siempre en estos casos todo un acierto. En Cádiz llueve desde todos lados, salvo desde arriba. El viento, y sobre todo las corrientes traidoras que te sorprenden al pasar entre calles, hacen inútil el artículo contra la lluvia más universal. Como ejemplo, he aquí uno de los muchos pobres desahuciados que me he encontrado en mi camino a la oficina.


Cuando me han visto entrar, un chistoso ha dicho: "Hombre, el Capitán Pescanova". Hasta yo me he reído, porque si el chubasquero en vez de negro hubiese sido amarillo, lo hubiese clavado.
Pero más me he reído yo cuando he podido comprobar que era el único que estaba seco en toda la oficina. A la hora del desayuno he salido sin problemas, y a mi paso notaba miradas de pura envidia de los que se han quedado en la máquina de café. He aquí como volví del bar, empapado por fuera pero sequito y calentito por dentro.


Señores, desde aquí reivindico el pantalón impermeable. ¡Ah, y recuerden comer mucho pescado azul!

martes, 12 de abril de 2011

Malatestator: solución de baja tecnología para tirar cómodamente la basura

Amigo bloguero, ¿cansado de que se te claven las asas de las bolsas de basura? Ha llegado la solución definitiva: el Malatestator (patent pending).

¡Dior, cuánto dolor!
Años de investigación han conducido al que suscribe a la creación de un elemento que se hará indispensable en todo hogar. No más manos cortadas, no más dolor innecesario, y todo gracias a una solución de (baja) tecnología, al alcance de todos.
El Malatestator es en esencia un cilindro metálico hueco. Su forma ergonómica se adapta a la mano de manera natural. Al ser hueco no incrementa el peso que soporta el usuario. Las asas descansan sobre el Malatestator, no sobre nuestra mano, que sujeta cómodamente el invento. Todo son ventajas y ningún inconveniente.

¡Gracias, Malatestator!
¿Cómo conseguir un Malatestator? Puede esperar a que esté a la venta en su chino habitual, o bien puede hacérselo usted mismo aserrando un trozo del palo de una escoba. 

No lo olvide. Disfrute desde ya de su Malatestator.

viernes, 21 de enero de 2011

Ensalada Malatesta

Me congratula anunciaros la presentación del último libro de recetas de Jean Marie Malatesté, el afamado cocinero parisino. Malatesté (Blois, 1975), se hizo famoso en Francia a raíz de la presentación del programa “Avec les mains en le masse”, en la TV5. Su restaurante, La Folle Oie (La Oca Loca, no sean mal pensados), ha obtenido las tres estrellas Michelín desde su apertura. De hecho, gracias a las recetas bajas en calorías de Jean Marie, el muñeco de dicha marca ha conseguido perder veinte kilos.
Ahora ha revolucionado el mundo de las ensaladas con “Vert que je t'aime vert” (Verde que te quiero verde, Editorial El Esmayao, 2011), el libro que hoy reseñamos.
En sus 245 páginas, maravillosamente ilustradas con las fotografías que él mismo firma, podemos vislumbrar lo que será la alta cocina del futuro, en lo que a ensaladas se refiere. Sin perder contacto con la realidad de los productos de la tierra, Malatesté se atreve rompiendo las reglas establecidas para llevarnos a otra dimensión de los sabores.
Como todo genio, también tiene sus detractores. “No aporta nada nuevo” (Le Monde), “Hace sus ensaladas con lo primero que encuentra a la nevera” (Le Figaro), “Pfffffffffff, vaya mojonasso” (Libération), son algunas de las críticas negativas que ha recibido.
Pero juzguen ustedes. Como muestra, reproduzco su creación “Ensalada Malatesta”, que abre el libro. Fácil de preparar, es un ejemplo de la riqueza de sabores que podrán encontrar en las páginas de “Vert que je t'aime vert”.

INGREDIENTES
- Algo verde, a gusto del comensal: lechuga, endivias o canónigos. No se recomienda el perejil, por razones obvias.
- Manzana. Roja, si eres de izquierdas; verde, si te importa el medioambiente; amarilla, en cualquier otro caso.
- Queso a punta pala. Al menos dos tipos, curado y fresco.
- Pechuga de pavo. O de pava, lo mismo da. El jamón york da un resultado parecido, aunque no idéntico.
- Salmón ahumado o palometa. Qué, eso no te lo esperabas, ¿a que no?
- Nueces. A ser posible sin la cáscara.

PREPARACIÓN
- Se trocean todos los ingredientes en taquitos mu chiquitines, mu chiquitines. Más que nada para ahorrarle trabajo a los piños.
- Se aliña con: aceite, vinagre de manzana, un chorreoncito de miel... Espera, ¿miel? Sí, miel, pero un chorreoncito solo. Y por último unos toques de crema de vinagre balsámico de Módena. No me he olvidado la sal. No hace falta si le hemos echado el salmón ahumado o la palometa.
- Se remueve todo muy bien y pa’dentro.

Advertencia Legal: El que piense que con esta ensalada va a adelgazar, lo lleva claro. Hala, buen provecho.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Letras caribeñas

El eminente estudioso de los ritmos latinos Ernesto Fidel Malatéstez, ha publicado recientemente una tesis de gran extensión y profundidad sobre las letras de las salsas y bachatas.

Como siempre les animamos a que lean el texto completo, cuyas 1.525 páginas no se hacen en absolutos pesadas. Reseñaremos aquí no obstante la parte más jugosa del texto.

Ernesto Fidel hace un anális exhaustivo de más de 500 canciones de distintos ritmos latinos. La conclusión más importante a la que llega es que aunque la temática suele ser el amor y el desamor, el resultado final suele ser de una comicidad que envidiarían los Monty Python. Sin ser el objetivo del letrista, muchas canciones arrancan más de una carcajada si se escuchan con atención.

Veamos algún ejemplo. Aventura es un grupo dominicano especializado en bachatas. A pesar de su look agresivo, sus canciones son de lo más almibarado. La siguiente estrofa pertenece al tema “La boda”. En ella, el enamorado recrimina a su amada que se case con otro. Trata de convencerla con el recuerdo:

Y esas madrugadas que escalé por tu ventana
tu perrito me ladraba, y tu padre levantaba
no contaban con mi astucia, nunca, nunca me agarraban
tu madre buscando el ruido y yo debajo de tu cama.
Cómo olvidar ese colegio
donde estudie tu cuerpo
en el baño, piso cuatro
todos los días dos y cuarto.

Ni Garcilaso. Con referencias al Chapulín Colorado incluidas. Impresionante.

El autor de la tesis achaca al propio ritmo musical parte de la responsabilidad. Y pone ejemplos. La canción “Y apago la luz”, original del cantante granadino Miguel Gallardo, nació como balada romántica. Si despierta la risa en todo caso es por el look y la sobreactuación del cantante andaluz. En ella el amante llora la ausencia de su amada, mientras a la vez justifica sus infidelidades. Pero cuando se transforma en salsa, como en esta versión de Hildemaro la cosa cambia.




Si no prestas atención, puedes bailarla. Como la escuches, te será imposible, porque te tienes que tirar al suelo con estrofas como ésta:

Nadie como tú sueña entre mis brazos
y muere despacio al sentir mis manos
Nadie como tú desnuda mi cama
se entrega y me ama cuando nos amamos
Pero estas tan lejos y mi fuerza es poca
y el deseo me llama, la noche me llama
a entregarme a otra. (Tócate, Federico)

Este efecto causado por el ritmo sabrosón ya lo utilizó Emilio Aragón en su clásico Sketch “Menos samba e mais traballar”.



Paramos aquí, animándoles de nuevo a adquirir un libro imprescindible en la estantería de todo melómano que se precie.

domingo, 20 de junio de 2010

Puesta al día

Pues eso, que llevo cierto tiempo sin aparecer por aquí, entre una cosa y otra. Como no uso el feisbus, si no fuera por el blog no os enteraríais en qué malgasto mi vida, así que allá vamos.

La feria la cogimos con ganas. Es el primer año que no falto un día, y fueron 6 seguidos. Bailamos lo que no está escrito y nos lo pasamos genial, pero el karma, que es muy cabrón, me regaló a cambio un catarro que me ha tenido fastidiado semana y media. Ya mejor, gracias.

El hostal ha seguido a pleno rendimiento. Tuvimos varios huéspedes gorrioniles más, y, novedad de este año, un mirlo. "El negrito" ha estado con nosotros casi una semana. Al principio lo atiborré a caracoles, hasta que descubrí que lo estaba alimentando la madre a base de lombrices. Desde entonces solo le ofrecí media pensión. También aproveché para sacar la máquina del arcón de las telarañas.

Esta otra foto la hizo Lunaria. Fijaos que en ella, tras el aloe vera, aparece también otro de los huéspedes.


Un buen día, cuando estaba sacando del baulete de la moto el casco, el sinvergüenza del mirlo me miró, yo lo miré, y salió volando.

Un par de días después escuché su piar característico en el limonero de la vecina. Lo reconocí de inmediato por sus plumillas blancas en la cabeza. Una visita de cortesía, supongo, para que supiera que estaba bien.


Por otro lado hemos dado por finalizada la temporada 2009/2010 del Club Veteranos Delphi, con cena social incluida. La verdad es que estoy orgulloso del grupo de amigos que hemos formado. Lo de menos es lo malos que somos jugando al fútbol. Lo de más son los buenos ratos que echamos dentro y fuera del campo. Y encima, a cobertura mediática no hay quien nos gane. Como muestra del grado al que hemos llegado, os dejo el vídeo resumen de nuestro último partido. Mejor que ver a España perder contra Suiza, oiga.



Y en estas cosas y en otras más que no menciono para no aburriros, pasa el rato el muchacho. ¡Hasta la próxima!.

sábado, 10 de abril de 2010

Cádiz es La Habana con más salero

Sé que algunos os estaréis preguntando en qué estoy gastando el mucho tiempo libre que me deja el curro, el fútbol, el gimnasio y las motos; ya que en el blog obviamente no es.
Bueno, en realidad sé que nadie se pregunta nada de eso, pero como no se me ocurre otra cosa sobre lo que escribir, os lo voy a contar. Es lo que hay...
La respuesta es simple: series y salsa, salsa y series.
Lo de las series ya lo intuíais, ya que os he hablado de ellas muchas veces. Pero es que ahora el tema empieza a ser preocupante. Juzgad por vosotros mismos. Acabo de tragarme enterita hace poco más de un mes Northern Exposure (6 temporadas, 110 capítulos). Me estoy poniendo al día de How I met your mother (actualmente en la 5ª temporada, y ya voy mediada la 4ª). Y sigo al día House M.D., Lost, The Big Bang Theory y The Pacific. Todas ellas naturalmente en V.O.S., gracias a lo cual no estoy perdiendo del todo lo poco o mucho que sé del idioma del imperio. Pero es que se me acumula el trabajo. Me esperan cuatro temporadas de Mad Men y la 4ª temporada de Dexter, recién finalizada su emisión. Total, que a lo tonto a lo tonto cada día me trago hora y media de series como mínimo.
Lo de la salsa era menos previsible. Cuando digo salsa entiéndase también bachata, chachachá, y demás bailes latinos. Lunaria y yo nos apuntamos hace unos meses y ya estamos totalmente enganchados. ¿Que no os imagináis a un espadachín salsero? Normal. Si lo de que era espadachín es una coña, que es que hay que explicarlo todo...
La realidad es que aquí donde me leéis resulta que he nacido para la salsa. Como suena. Debe ser que tengo algún ascendiente que se vino de Cuba cuando lo del desastre del 98, porque si no, no se explica. Es una pena que no me podáis ver, pero para que os hagáis una idea, imaginaos a Chayanne un día que esté inspirado.
Puede parecer una pérdida de tiempo, pero ya le estoy sacando partido a las clases. Sin ir más lejos, ahora mis celebraciones de los goles en los partiditos de los miércoles son todo un espectáculo visual. Para comerme.
Lo único malo del asunto es que está afectando a mi vida diaria. Siempre he tenido en el tono del móvil a Mozart o a Chuck Berry, pero ahora tengo a Juan Luis Guerra. Y claro, cuando me llaman y suena eso de “Que me den tu cariiiiño...” no puedo evitar bachatear a ritmo. Lo cual puede estar muy bien en casa, pero en el curro (y yo trabajo cara al público), puede ser algo traumático.
¿Habrá por ahí una serie sobre un motero que deshaga entuertos a ritmo de salsa? ¡Porque sería la hostia!
Bueno, os dejo, que tengo cosas que hacer.
Un, dos, tres,...,cinco, seis, siete...

domingo, 10 de enero de 2010

Nicodemo

Nicodemo es un racista. En realidad no se llama así, pero lo mejor es dejarlo en el economato.

Además no es un racista cualquiera; es un racista sólo de negros. Un negrófobo, si esa palabra existe. No se sabe porqué, pero no puede ver a los inmigrantes subsaharianos que viven en su bloque. Ni a los de su bloque ni a los de ningún bloque. Que no los soporta a ninguno, vamos. Cuando pasan por su lado les niega el saludo. En su lugar, les gruñe.

Y ya es raro, porque no he visto personas más educadas que estos tipos altos de tez oscura y dientes blanquísimos, que ya los quisiera para sí la Anne Igartiburu. Siempre sonrientes, te dejan abierta la puerta para que pases y te dan los buenos días. Unos tíos majísimos, por lo menos los de mi pueblo.

Sí, así de duro: Nicodemo es un racista. Lo cual es aún más incomprensible porque Nicodemo es un perro. Y para más inri, negro.


domingo, 30 de agosto de 2009

Millennium

Lars Malatestsson decidió pasarse por el Dia de Constituciongatan a la salida del trabajo. Compró un litro de leche, varias barras de pan, una lata de boquerones en vinagre, mortadela con aceitunas y papel higiénico. A la salida se encontró con su amigo Lolof, del Cub de lectura.
- ¿Qué tal, tío?
- Hi, dude. Pues aquí, haciendo la compra.
- ¿Has leído algo últimamente?
Malatestsson se mordió el labio inferior.
- Me he tragado la trilogía de Millennium. A fucking shit. Perfecta como pisapapeles o arma arrojadiza si algún día te entra un ladrón.
Lolof se mordió el labio inferior.
- No será tan mala si ha tenido tanto éxito.
Malatestsson se mordió el labio inferior.
- Bueno, quizás me he pasado. Pero antes que me muerda un alce un cojón antes de volver a tragarme un rollo así.
Lolof se mordió el labio inferior.
- Vale, vale, me ha quedado claro. Sorry, me voy que tengo prisa. Quiero comprarme el nuevo Eriksson en la tienda de móviles de Callelaplazagatan.
Malatestsson se mordió el labio inferior.
- Yo también ando con bulla. He recordado que tengo que pasarme por el Ikea a comprar dos sillas Henriksdal, un sofá Erktop, una mesa de centro Liatorp y una librería Bestå/Inreda. See you later, alligator.

domingo, 17 de mayo de 2009

El "vaío"

Cuando he salido hoy de mi casa a la hora de comer, el sol pegaba de plano. Me paré en la puerta un momento, alcé la vista entornando los ojos y pensé que para ser mayo la temperatura era como la de pleno verano.
Me dirigí al coche, que no se había movido de su aparcamiento desde hacía varios días. Los simpáticos gorriones lo habían decorado a gusto. Aún en la distancia comprendí que algo iba mal. A cada paso que daba, la sensación de que había sucedido una tragedia era más fuerte.
Hasta que llegué al coche y lo vi, allí tendido. ¡Dios no, al pobre Coco le ha dao un vaío(*)!

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(*)
1. [pop.] m. vahído, desvanecimiento, turbación breve del sentido por alguna indisposición.
2. [tec.] m. portátil de Lunária

sábado, 14 de febrero de 2009

Día del amor... a la caña de lomo

John T. Malatestty (Louisville, Michigan, 1975) ha revolucionado el mundillo fotográfico los días pasados merced a la publicación de su nuevo trabajo, "Amor carnal", del que la fotografía de arriba ("I love you, caña de lomo") es una muestra.

Este blog ha tenido acceso a una entrevista concedida por el artistaaaaa a la revista especializada local "Pics Review".

P- Sr. Malatestty, ¿se esperaba usted esta reacción tan visceral a su nuevo trabajo?
R- Jamás publico pensando en el qué dirán. Todo lo más, pensando en si me dará para comer algo caliente o si tendré que seguir con la dieta forzosa a base de pan bimbo con pan bimbo y agüita fresquita de grifo. Los que me critican no saben el mérito que he tenido haciendo estas fotografías. Lo más difícil ha sido no comerme los motivos antes de fotografiarlos.
P- ¿Cuál es la motivación que le ha impulsado a hacer este nuevo trabajo?
R- ¿No es evidente? El hambre. Bueno, el hambre y mi amor por los embutidos en general y por la caña de lomo en particular. Es mi musa, y no me refiero a la mayonesa (risas).
P- Los críticos más duros tachan su obra de una burda metáfora, ¿tiene que decir algo al respecto?
R- Sí, ¿qué es una metáfora? ¿algo que se come?
P- ¿Algo más que añadir antes de terminar?
R- Por supuesto, ¿no tendría por ahí un bocata de chorizo que le sobre, verdad?

Fotografía: John T. Malatestty

martes, 13 de enero de 2009

PATJE

Hace unos meses fundé la PLATAFORMA ANTI-TONGO EN EL JUEGO DE LOS ENIGMAS (PATJE), indignado por la falta de ecuanimidad en el desarrollo del Juego de los Enigmas, promovido por Valiada.
Miles de sufridos concursantes se han ido adhiriendo a la Plataforma, que los ha acogido, asesorado, y sobre todo, apoyado moralmente frente a los abusos de su fundadora.
Acusada injustamente de inactividad, la Plataforma ha ido investigado de forma subrepticia todas y cada una de las posibles irregularidades en el juego.
Pero ha llegado el momento de pasar a la acción. Una vez reunidas suficientes pruebas, hemos procedido a impugnar el concurso ante el Tribunal de la Unión Europea.
Adjunto copia de la denuncia.

Siento que no esté en español, pero problemas de presupuesto nos ha obligado a buscar a un abogado senegalés que sólo sabe algo de danés. No veáis lo que me costó explicarle el caso.
Os traduzco la parte más jugosa: “Pruebas de ADN practicadas a la Directora del Concurso y a la primera clasificada, realizadas con restos biológicos de las mencionadas, obtenidos de la baba que se les caía ante un caldo gallego, demuestran más allá de toda duda que son familiares en primer o segundo grado.”

Aquí puntualizo: los expertos (también de bajo coste) consultados, no se ponen de acuerdo en quién es la abuela de quién, pero nos han asegurado que por ahí va la cosa.
Sinceramente, creo que esta prueba era innecesaria, dado el extremado parecido entre ambas.

Valiada (derecha) y Ampharou (izquierda), durante la entrega de los premios del anterior concurso.

Sigo con la denuncia: “Tal relación de parentesco anula a nuestro parecer la legalidad del concurso, por lo que solicitamos que la cuantía del sustancioso premio sea destinada a obras de caridad, como el sostenimiento de la PATJE y su Presidente”.

Hemos procedido a notificar a los asociados a la Plataforma de estas actuaciones, amén de la publicación en este Blog Oficial.

Lunaria (derecha) e India (izquierda), tras enterarse de la noticia.

Os mantendremos informados del desarrollo de la causa en el Tribunal de Estrasburgo.

El Presidente de la PATJE


domingo, 28 de diciembre de 2008

Gestores de descarga (II)

Dejo el blog. Ya está, ya lo he dicho. No se me ocurre nada interesante que aportar. Y cuando aporto algo, no lo pilláis.

Como cuando hablé de los gestores de descarga. Yo con la sutileza para que no me lleven preso los de la SGAE, de que sirve para no sé qué historia de una boda de un primo en California, y os lo tomáis por lo literal.
A ver, que hay que dároslo todo mascadito. Un gestor de descarga es una herramienta para poder aprovechar en toda su extensión el trabajo de las personas humanas que suben altruistamente contenidos a servidores como megaupload.com, rapidshare.com o fileshare.com. El que esos contenidos infrinjan el copyright o no es otra cuestión.
¿Y dónde encontrar el ímprobo trabajo de estos seres humanos? Pues hay miles de páginas y foros, como pordescargadirecta.com o vagos.wamba.com, entre otras. Los susodichos y sospechosos (por posiblemente ilegales) contenidos están divididos en paquetes (típicamente de 100 Mbytes), así que cuando lo que sea es más pesado hay que tomarse uno su tiempo en descargar cada cacho. O bien, usar un gestor de descarga. ¿Lo vais pillando?

Pues bien. Si sois legales sois legales, como dice el anuncio, pero si no, ya podéis dejar de una vez el emule, el ares o lo que sea que tengáis. En las páginas mencionadas anteriormente hay prácticamente de todo. Y la mayor ventaja sobre los p2p está en que al ser descargas directas desde servidores, la velocidad es muchísimo mayor, además de estar siempre disponibles (salvo que los hayan borrado por ilegales). Ejemplo: el otro día me bajé 8 Gbytes en 12 horas. Por supuesto de contenidos legales, faltaría más. En este blog, como ya dije en su momento, consideramos un robo el bajarse por la cara el Microsoft Flight Simulator X, por poner un ejemplo. ¿De qué viviría Bill Gates si todos lo hiciésemos?

Al grano, cómo se hace:
1) Descargar e instalar un gestor de descargas. Por ejemplo, el jdownloader.
2) Darse de alta en uno o varios foros de descargas. Son gratuitos.
3) Buscar lo que sea que nos interese.
4) Copiar los enlaces a megaupload, rapidshare o el servidor que sea de los paquetes.
5) Añadir los enlaces a la lista de descarga. En jdownloader al pulsar el botón con la cruz verde ya se pega automáticamente el contenido del portapapeles. Si hay alguna contraseña para descomprimir los archivos la ponemos, y pulsamos “Añadir”.
6) Poner a trabajar al gestor. En jdonwloader es el botón con la flecha verde hacia la derecha. En estos momentos se va uno a la cama o a tomar unas birras, porque lo que es internet irá de puta pena. Casi todo nuestro ancho de banda se lo va a quedar el gestor. Eso sí, irá que se las pela.

Por cierto, cambiando de tema (o quizás no). Ya he terminado “Los Soprano”. He disfrutado mucho. No sé si será la mejor serie de la historia, pero seguro una de las mejores. Y el final ha estado a la altura. No os lo voy a reventar a los que no la habéis visto, pero sólo adelantaros que hay claras referencias a El Padrino que explican qué es lo que va a ocurrir.
Y ahora ve voy, que tengo que volar desde Los Ángeles a San Francisco con mi recién adquirido joystick con palanca de gases, y ya llego tarde. Luego me espera el primer capítulo de Generation Kill. Prometedora (gracias otra vez, Diego).

Lo dicho, un abrazo muy fuerte a los que me habéis seguido hasta aquí. No quiero acabar sin pedir disculpas por mi salida de tono el otro día. Mandar al carajo a alguien, aunque sepas que le caes mal, no está bien. Espero que si alguna de esas personas lee esto me perdone. Y si no, ¡que se vaya al carajo!, ja, ja, ja.

martes, 9 de diciembre de 2008

Contra el racismo navideño

La siguiente imagen la tengo enfrente de mi ventana.


Cada vez que la veo pienso que al pobre Baltasar le ha dado una fatiguita.

La competencia es dura: los Papá Noeles les están cogiendo ventaja a los Reyes Magos. Y no es que yo sea muy monárquico, pero como dijeron Rilke y muchos otros, la patria es la infancia, y parte de la mía es mi hermana despertándome temprano los 6 de enero para ver qué nos habían dejado estos señores. Boicot al gordo de Coca-cola.

Ya dije una vez que odio todas las dictaduras, incluida la que impone el calendario. Ninguna época del año es más dictatorial que las navidades. Hay que atiborrarse por obligación, reunirse por obligación, ser buenos por obligación. Pero sobre todo, consumir a espuertas por obligación. Porque tú lo vales. Y si no tienes para comprarlo, es que no vales un pimiento.

El modelo capitalista-consumista está en crisis, dicen. Un huevo de pato. Cada año El Corte Inglés hace su mayor caja en el puente del primero de noviembre, dos meses antes de las navidades. La causa: el personal paga con la tarjeta de compras, contando con que a primeros de diciembre tendrán la paga extra en el banco. A partir de aquí, la orgía del consumo. El que pueda, claro.

Estamos a 9 de diciembre y el que suscribe ya está hasta las narices de la Navidad. Como el pobre Baltasar de la imagen. A ver si con Obama de presidente deja de ser siempre el último. Coño ya.

martes, 18 de noviembre de 2008

Teléfono caca


Un error muy común consiste en dar prioridad a lo urgente frente a lo realmente importante. Con el teléfono también pasa. Muchas personas atienden antes al teléfono que a la persona que tienen delante. A mi entender, esto es una falta de educación como la copa de un pino.

El móvil ha venido a agravar el problema. Omnipresentes, y con esos politonos bailones (envía MALATESTA al 555 para descargarte el último), sus adictos son incapaces de no acudir a la llamada, ya estén declarando su amor o a Hacienda. Por cierto, muy acertada la campaña de Tráfico contra su uso al volante, especialmente las cuñas radiofónicas.

Jean Paul Malatestix ha editado una guía para no ser unos garrulos maleducados, de la cual extraemos la siguientes recomendaciones. Si estamos hablando con una persona humana y nos interrumpe el teléfono:

1º) Pediremos a nuestro interlocutor permiso para comprobar la llamada. Da igual que sea la limpiadora que el Superintendente Vicente. Es importante esperar a que nos den la venia, porque si lo cogemos antes de que a nuestro interlocutor le dé tiempo a dárnosla, además de descorteses, quedaremos como unos hipócritas. Se trata de una mera formalidad, ya que nadie nos va a negar el permiso, pero le haremos ver que consideramos más importante a la persona que al teléfono.

2º) Si el aparato tiene identificación de llamada, y consideramos que podemos hacerlo sin molestar al que llama, le colgaremos y le llamaremos más tarde. Para evitar nuevas interrupciones se apaga el móvil o se deja descolgado el fijo.

3º) Si se trata de un teléfono fijo sin identificación de llamada, o por quien se trata no podemos colgar sin responder, descolgaremos, informaremos al que llama que estamos ocupados y le preguntaremos si podemos llamarle más tarde.

4º) Sólo en casos realmente urgentes atenderemos la llamada.

Una vez fui a tratar un asunto con un compañero de otro departamento. Como nuestras oficinas estaban muy cerca preferí desplazarme a usar el teléfono. Nada más empezar a explicarle el tema, nos interrumpió el teléfono; inmediatamente lo descolgó, y empezó una larga conversación que me tuve que tragar de cabo a rabo. Cuando terminaron volví a empezar, pero al minuto, otra llamada; de nuevo descolgó y otra vez a esperar. A la tercera interrupción me fui a mi mesa. Esperé un rato y le llamé por teléfono.

- ¿Por qué te fuiste? - me preguntó.
- Era la única forma de asegurarme toda tu atención.

Estoy seguro que aquel tipo supo que yo estaba en lo cierto.

lunes, 7 de julio de 2008

Oleus interruptus


Totito me está metiendo en la mala vida de los artistaaaaas que recorren el mundo de concurso en concurso para ganarse el pan con aceite y tomate. Y un café con leche cuando pueda si es tan amable, por favor.
Esta vez ha sido Villamartín, y más concretamente la Hacienda El Rosalejo, lugar de rancio abolengo, aunque allí no había rancio ná. El arroz un poco duro, eso sí.
No estábamos muy inspirados mi colega y yo, así que en lugar de acabar los cuadros, nos hemos dedicado a pasar "uno de los mejores momentos de nuestra vida" (palabras textuales del individuo) de siesteo bajo unos olivos antes de tirar para casa. Por cierto, qué buen partido el de la final de Wimbledon.
Total, que el cuadro lo terminaré un día de estos, aunque me da a mí que ya no va a entrar a concurso.

lunes, 19 de mayo de 2008

El gorrión y la moto

Un gorrión natural de Bilbao vuela velozmente por una carretera.
En esto que pasa un motorista y le da una hostia que te cagas sin querer con el casco.
El motorista se da la vuelta y tras ver que el pájaro aún respira, se compadece y lo lleva a casa. Lo mete en una jaula aún inconsciente y le coloca un poco de agua y un poquito de pan.
El tío se marcha a currar y lo deja allí inconsciente.
El gorrión comienza a volver en sí y medio atontado mira a su alrededor... ve el pan, ve el agua, ve que está rodeado de barrotes... se lleva las alas a la cabeza y grita:

¡¡¡CAGOENLAHOSTIA!!! ¡¡¡QUE ME HE CARGAO AR DE LA MOTO!!!



PD: Gracias a Migue por enviarme este chiste tiempo ha.

domingo, 4 de mayo de 2008

Avería en la central

El ingeniero de guardia en la sala de control volvió a chequear los indicadores de temperatura en el núcleo. El sistema automático de control que regulaba las barras de cadmio no estaba haciendo bien su función. No había duda, había que apagar el reactor antes de que fuera demasiado tarde. Si lo hacía sin motivo podía perder su empleo, pero si no lo hacía y el reactor explotaba morirían todos los que estuviesen a varios kilómetros a la redonda.
Después de pensar sus opciones unos segundos, abrió el protector del botón de parada de emergencia y lo pulsó con decisión. Inexplicablemente no sucedió nada. No puede ser, pensó, no hay nada de software en este circuito, es puro hardware hasta el actuador de las barras. Volvió a pulsar la “seta”, pero nada.
- Evacuen la central, peligro de fisión incontrolada – anunció por el interfono.
Mierda de circuito de seguridad, pensó. Sería irónico que una central de miles de millones se fuera al garete por un cable suelto. Abrió su taquilla y de ahí sacó algunas herramientas.
Empezó por lo obvio: el botón. Dos tornillos y ya estaba fuera. Aplicó los terminales del polímetro a los bornes de salida y pulsó. Piiiii. Esto no es. Las alarmas vinieron a darle la razón a su decisión de parar el reactor. Me quedan 10 minutos, se dijo.
Lo siguiente a chequear era la alimentación del control. Abrió la puerta metálica del armario y encontró en un minuto el transformador. 12’6 voltios. Joder, esto tampoco es. Tendría que bajar a la sala del actuador.
Bajó corriendo las escaleras y entró en una sala llena de armarios y grupos de moto-reductores. Bajo ellos se encontraba el núcleo, a punto de explotar. Recordó que entre el botón de emergencia y el contactor principal había un pequeño circuito impreso con un relé de seguridad. Abrió el armario en cuestión y allí estaba.
No hacía falta ver los indicadores de temperatura ahora. La sala estaba ya a más de 45º y casi podía sentir el calor del suelo a través de los zapatos de seguridad. Tenía menos de 5 minutos antes de ser historia.
De repente, la luz. Una de las pistas de salida del relé parecía comida por la humedad. Aplicó el polímetro y no sonó la continuidad. ¡Esto es! Febril, cortó un trozo de cable del teléfono de la sala y lo soldó a los dos terminales que unía la pista, puenteándola.
Subió los escalones de tres en tres y pulsó de nuevo el botón...

“MEEEEEEEEC”. La puerta se abrió. Este es el sonido de la victoria, se dijo. Tan contento estaba que hasta le hizo una foto con el móvil a la chapuza realizada. Miró la cámara, recordó su vida anterior y toda la alegría se esfumó.
El antiguo ingeniero reconvertido en burócrata volvió a colocar el circuito en la carcasa, cerró el portero automático y entró en su casa.