domingo, 11 de agosto de 2013

La batalla del Mekong



Dedicado a Lunaria y su afición al maquillaje.

P.D.: Mekong es un río de Indochina, que da nombre a una sombra de Nars, una de las preferidas de Lunaria. Así mismo fue escenario de numerosas batallas durante la Guerra de Vietnam. No existe por lo tanto una Batalla del Mekong, propiamente dicha, pero me espero me perdonéis la licencia histórica en pro del chiste del título.

P.P.D.: Me entraron ganas de dibujar una viñeta después de terminar ayer Panorama, la novela gráfica española hoy. Hay de todo, como en botica. Cacas auténticas y cosas bastante interesantes. Merece la pena echarle un vistazo.

martes, 30 de julio de 2013

Dónde comer en Puerto Real

En España se come bien en casi todos sitios. No lo hemos sabido vender, como nuestros vecinos franceses; pero este es un país de gente a la que le gusta el buen comer, y se nota. 

Mi pueblo no es una excepción. Hay sitios regulares y malos, como en todos lados, pero también cuenta con un buen ramillete de bares y restaurantes de calidad, donde no nos dejaremos sin embargo mucho dinero. En esta entrada os recomendaré cuatro de ellos.

Empezaré por mi preferido, un restaurante de comida canaria. Se llama El Fogón del Guanche, y está en la calle Amargura, 19. Es un local pequeñito, que se llena rápidamente. Por eso es mejor reservar. Para mí son ineludibles las típicas papas con mojo, el almogrote y el secreto ibérico con compota de higos. Otro punto a su favor es que varían la carta a menudo, introduciendo novedades. Los postres también son una delicia. El interior está decorado al estilo tradicional, y la única pega que le encuentro es que el espacio es pequeño, y las sillas, algo incómodas. La relación calidad-precio es excelente.


Si lo que te apetece es una cervecita bien helada y algo de tapeo, el sitio ideal es la cervecería El Barril, en la calle ancha, 6. Cuando el tiempo lo permite, es muy agradable sentarse en las mesitas que ponen fuera. Dentro solo hay cuatro mesitas pegadas a la pared, y la barra. No es apto pues para grupos grandes. El interior es en madera, muy cuidado, y la decoración con motivos relacionados con la cerveza. De las tapas frías recomiendo la ensaladilla de queso al gorgonzola, y de las calientes, las croquetas de manzana con foie. También tienen platos de carne muy ricos, si hay hambre. Flaquea un poco en los postres.


El pescaíto frito tiene su mejor valedor (a precios asequibles) en El Dorado, en la calle Nueva, 18, frente al mercado de abastos. Es un restaurante tradicional, con el interior algo viejuno. De primeras echa para atrás, salvo al que le gusten los boquetes. Tiene un patio pequeñito al fondo. Además de los típicos choquitos fritos, puntillitas, cazón, etc, hay que pedir sus montaditos de filete. El truco está en el pan, pero no me pregunten cuál es, que no lo sé. De postre, un café, una copa, o mejor en otro sitio.  


Para finalizar, os reseñaré brevemente mi último descubrimiento, el Mesón de la Abuela Rosario, en la calle San Francisco, 74. Este es un sitio al que ir con buen tiempo, para disfrutar de su enorme patio. Es un sitio muy humilde, con poca afluencia y mínimo personal (la cocinera y un camarero). La carta varía frecuentemente, con platos de tales como la ensalada de aguacates con altramuces o el revuelto de morcilla con piñones. Se puede pedir arroz por encargo. Todo delicioso. Los postres son caseros. A destacar las torrijas rellenas de crema.


Los conocedores de mi pueblo saben que me dejo muchos otros buenos restaurantes en esta reseña. Algunos los he descartado por precio, como El Chato, El Jardín de Canalejas o El Yaki, aunque sean de calidad. Otros por mal servicio, como El Manolito, aunque su arroz sea de vicio. Y uno por demasiado "moderno" para mi gusto, aunque está teniendo bastante éxito, Real 210 Gastro. Y aún hay más: el Mesón Piquislabis, en el Río San Pedro, el restaurante La Plaza, el Fillo... Como véis, hay donde elegir.

¡Buen provecho!

jueves, 11 de julio de 2013

Octavo aniversario

Hoy hace ocho años empecé este humilde blog. Ocho años. Se dice pronto. Tenía treinta añitos cuando lo abrí, sin saber muy bien en qué consistía el nuevo invento. Multitud de cosas me han pasado desde entonces; dado que este es un blog personal, muchas de ellas han quedado reflejadas en sus artículos. 

Recuerdo una entrada en la que teorizaba, medio en serio medio en broma, sobre los blogs. Uno de vosotros me dio la clave de para qué sirve un blog de este tipo. Le cito: "que sirva como memoria, como diario, para uno mismo". 

En eso se ha convertido esta humilde bitácora, en un diario personal, sólo que público. Medio escondidos entre sus líneas están mis impresiones, mis sentimientos, mi forma de ver las cosas en un momento determinado. A veces más a la luz, a veces de forma totalmente críptica, salvo para mí mismo. Alguna vez he revisado un artículo de hace años, y he podido recordar, con solo leer unas líneas, cómo me encontraba en ese momento. En ese sentido, la palabra escrita es más eficaz que una fotografía. En ellas solemos aparecer siempre sonrientes, aunque por dentro nos queramos morir. Recuerdo por ejemplo el día de la despedida de mi anterior empresa. En todas las fotos aparezco con una sonrisa, sin embargo lo pasé fatal todo el rato. Eso sí está recogido en los artículos de aquellas fechas. Las dudas, los miedos, la pena por dejar atrás un trabajo y unos compañeros que me gustaban... Incluso cuando el tema no es personal, cada artículo me dice lo que me interesaba en ese momento. 

Ya poca gente de la que conozco sigue escribiendo blogs de temática general, o personales. Una moda de internet que como otras, tuvo su auge y su caída. No es que haya desaparecido, pero este tipo de blogs está en extinción. Las redes sociales acabaron con la mayoría de ellos. Sobreviven los blogs especializados, ya sea en informática, fotografía, maquillaje o mecanizado en alta velocidad. 

Echo de menos la primera época. Cuando visitabas y te visitaban desconocidos. Gente que iba y que venía. Con algunos congeniabas, y se quedaban, y te quedabas. Conectabas. Ya eso no pasa. Quedan  los amigos de aquella época. Algunos. Otros hace tiempo que se fueron.

Así que desde hace bastante tiempo escribo para el mundo, sí, pero sobre todo para mí. 

Lo malo es que cada vez me escribo menos.

viernes, 21 de junio de 2013

La Verdad de Tikitón

Al principio era Tikitaka (*) Tikitón.
Y Tikitón creó el cielo, el sol y la arena.
Y Tikitón vió que todo era bueno.
Y Tikitón creó el viento.
Y Tikitón vió que con el viento la había cagado había cometido un error. Pero a lo hecho pecho.
Dijo también Tikitón: Qué aburrido es todo esto. Y Tikitón inventó el voley-playa.

El Libro de Tikitón. Cap. 1, Ver. 1 a 6.
...

Mi nombre es Malatestón. Antes me llamaban Malatesta, pero un día vi la luz. Tikitón me habló. Primero pensé que sufría esquizofrenia o alucinaciones por la calor, pero luego me di cuenta que era Tikitón el que me hablaba.
Así me habló Tikitón:
- Malatesta, serás mi profeta en la arena. A partir de ahora te llamarás Malatestón.
- ¿Y eso por qué, mi Señor? Lo del cambio de nombre, digo - le respondí.
- Porque tiene más gancho, y no me repliques.
- Empezamos bien.
- Calla, impío. Tu misión a partir de ahora será la de predicar La Verdad.
- ¿Qué verdad, mi Señor?
- La Verdad de los Tres Toques, claro está.

Y a eso me dedico desde hace unos cinco años, todos los martes o miércoles por la tarde en la playa Victoria, de abril a septiembre. He fundado La Iglesia de Tikitón de los Últimos Puntos, pero nadie me hace ni puto caso y aunque tengo escasos fieles, se extiende inexorablemente por la playa, porque es la Única y Verdadera Religión.

Tikitón es Uno y Trino. Está Ti, El de las Controladas Recepciones. Está Ki, El de las Altas Colocaciones. Y por fin está Ton, el de los Mates Inapelables a la Esquinita. Ninguno es nada sin los demás, por lo que Tikitón es Uno. 

Uno de sus primeros seguidores le traicionó, porque se dio cuenta de que devolviendo la pelota de primeras, ganaba más fácilmente si el otro equipo era tan malo como el suyo. Es el Innombrable. Lo llamo así porque aún no me he inventado me ha sido revelado su nombre. El Innombrable te tienta para conseguir la victoria con facilidad, pero los verdaderos seguidores de Tikitón le honramos dando siempre Tres Toques, la señal de nuestra fe.

El Libro de Tikitón. Cap 2, Ver. 1 a 13
(*) En esta versión se han respetado los tachados del original (N. del E.)
...


El manuscrito original del Libro de Tikitón fue encontrado enterrado en los alrededores de la Playa Victoria, en Malatestia (antigua Cádiz), hacia el siglo IV d.M. Ahora que es la fe dominante, el Tikitonismo ofrece paz espiritual a la Humanidad. Mezcla de la religión del Antiguo Egipto y del Cristianismo, no promete la vida eterna, sino la belleza de una jugada de voley playa bien trenzada. Su simplicidad fue la clave de su éxito.

Pero algunos escépticos, entre los que me incluyo, no creen en la veracidad de las revelaciones del profeta Malatestón. Nadie duda de que se trató de una figura histórica que vivió en el siglo I d.M. Sin embargo, algunas contradicciones en sus enseñanzas, sin hablar de las frecuentes tachaduras del manuscrito original, hacen pensar que todo partió de la imaginación del profeta. 

Mi teoría es que Malatesta, aburrido porque sus compañeros de voley playa jugaran más al tenis que a otra cosa, creó toda una religión para motivarlos a que jugaran a tres toques. O al menos a que lo intentaran. La cosa se le fue de las manos y, probablemente afectado por un trastorno mesiánico, terminó por modificar el mundo tal y como lo conocemos.

Que Tikitón esté con vosotros.

sábado, 8 de junio de 2013

Jugar en el Carranza

No me gusta ver fútbol. Lo he dicho más de una vez. Me encanta jugarlo. O más bien me encantaba, pues me tuve que retirar por las lesiones hace más de año y medio. 

Pero como los buenos jugadores, ayer tuve que reaparecer. La oportunidad era única. Jugar en el mítico Carranza, donde Mágico González desplegara su magia, era algo que no se podía desaprovechar. El Cádiz C.F. necesita hacer caja, y aprovechando que en julio va a renovar el césped, está alquilando el campo para los aficionados.

Lunaria fue al palco a vernos e hizo esta foto cuando salimos al terreno de juego en medio de la ovación de los presentes. Momento mágico para el recuerdo.

Nosotros hemos sido de los primeros, así que La Voz de Cádiz nos hizo un reportaje, y hoy ha publicado un artículo bastante simpático en la edición impresa y un pequeño vídeo en su página digital.

El artículo es este: El cadismo interpreta su nuevo papel en el teatro de sus sueños

Os extraigo los pasajes más graciosos:

...No son estrellas, ni cobran millones por dar patadas a un balón (alguno lo maltrata), ni reúnen en el graderío a más de 30 personas. Todas conocidas. Pero nada más pisar el césped, por primera vez, ya han cumplido su sueño.
...Alguno 'pasadito' de kilos, con más o menos pelo, pero en general buena forma las de estos treintañeros. Jugadores con chispa como 'Er telerita', el portero más atento al móvil que al balón, mucho 'tiqui taca', y al suelo al mínimo contacto que tampoco hay que jugarse el físico.
...A los 15 minutos llegan los primeros cambios. En el banquillo, chorreando de sudor, más de uno sin oxígeno. «Es que desde arriba se ve todo más fácil. Comiendo pipas y criticando. Pero el césped pesa, y por suerte ha lloviznado un poco y está algo más blando», reconoce Paquito. El empuje de esos primeros minutos va decreciendo, las fuerzas quedan mermadas pero la ilusión sigue intacta.
El duelo, igualadísimo por el buen hacer del seleccionador, mantiene la emoción hasta el final y termina 7-0. En esta ocasión no le echan la culpa al árbitro, ni al entrenador, ni siquiera a los jugadores. Los errores en la estrategia tendrán que discutirlos, pero ya con una cerveza bien fresquita.

Lo que no dice el articulista es que los del 0 fuimos los que íbamos vestidos del Cádiz. ¿El motivo? Como bien dice el periodista, "el buen hacer del seleccionador". El que organizó el partido se quedó en su equipo con los cuatro o cinco chavales que además de darle bien a la pelota tenían velocidad y resistencia. El resto éramos una mezcla de malos, quemados y malos y quemados. Pero bueno, como experiencia ahí queda. Eso, y el cuerpo destrozado para varios días, claro.

El vídeo, con música de Oliver y Benji (WTF!) aquí: