sábado, 15 de julio de 2006

Hiperrealismo

Preguntaba Tictac en el anterior artículo si me interesa la pintura hiperrealista. La respuesta, o más bien, las respuestas, merecen un artículo aparte.
Una introducción al tema. Por hiperrealismo se conoce una tendencia artística originada en la segunda mitad del siglo XX, como reacción al cubismo, expresionismo, y el resto de movimientos que habían ido sustituyendo paulatinamente la naturaleza por representaciones cada vez más alejadas de la realidad. Ya se sabe la historia del arte se compone de movimientos pendulares, así que éste era de esperar. El hiperrealista trata de reproducir lo que ve, como si de una cámara fotográfica se tratara.

Gran Vía. Antonio López

Como aficionado al arte, el hiperrealismo no es mi estilo favorito. Ya que en cierto modo se trata de una vuelta a los clásicos, para eso ya están los clásicos. Especialmente el barroco, con Velázquez y Goya como mis pintores preferidos. Tan diferentes y tan geniales uno como el otro.
Ahora bien, si comparo el hiperrealismo con el resto de tendencias actuales, prefiero el primero. Dice mi amigo D. que una vez que se inventó la fotografía, la pintura realista está de más. Personalmente yo digo que un cuerno. Hay cosas que no se captan en una fotografía, y aunque hoy en día existe el retoque digital, siempre me gustará más una obra bien pintada que una foto. Aunque sea por el mero hecho de ser consciente de que alguien se ha pasado unas cuantas horas creando el cuadro pincelada a pincelada, no simplemente pulsando un botón. Por favor, los aficionados a la fotografía no se me ofendan, ya saben a lo que me refiero.
Por ello, ante una pintura hiperrealista no puedo dejar de sentir admiración. Admiración por la técnica, por la forma, aunque el contenido sea insulso. Entiendo que hay cosas que no sé apreciar, y por eso no puedo decir que la pintura abstracta sea un fraude. Me gusta más una cerveza que un buen vino de Rioja, así que con esto me puede pasar lo mismo. Cada cual tiene sus gustos, pero entre un cuadro de Antonio López, y uno de Miró, me quedo con el primero.

Estampa. Joan Miro.

Como aficionado a pintar, la respuesta es parecida, pero no igual. Considero que soy un aprendiz, y que nunca dejaré de serlo. No en el sentido de que siempre tendré cosas que aprender. Eso le pasa a todo el mundo. Sino en el de que nunca pasaré de aficionado y ni siquiera de los buenos. No es falsa modestia, ni quiero que nadie me contradiga (Paco, tampoco te cebes) es que hay muchísima gente que pinta estupendamente. Eso no quita para que la pintura me dé satisfacciones, tanto al pintar como al ver mis cuadros terminados. Me hincho como un globo de orgullo cuando veo que un cuadro me ha quedado bien.
Pero me estoy desviando. No me considero un artista, sino más bien un aspirante a buen artesano. Para mí lo primero es aprender a reproducir la realidad lo más fielmente posible. Si hay algo de creación artística en mis cuadros, estará más en la elección del tema y la composición que en la ejecución en sí. Eso es lo que he estado haciendo hasta ahora y es lo que seguiré haciendo hasta que coja confianza. El que Tictac sugiera que el hiperrealismo quizás se me daría bien, aunque en parte sea un halago, también me recuerda que aún estoy lejos de tener una técnica depurada.
Pero eso no es malo, porque me anima a pintar otro cuadro mejor. Lo mismo que un artículo malo (como éste, pero Paco, no te cebes) me anima a escribir otro mejor. Pero eso será otro día.

miércoles, 12 de julio de 2006

Bodegón 2

.

Título: Bodegón 2
Autor: Joe McNamara
Fecha de ejecución: Julio’06
Técnica: Óleo sobre lienzo
Tamaño: 41x33 (6F)
Tema: Dos rosas en un jarrón de cristal sobre un fondo de mueble de madera.
Comentario del autor: “Lo he titulado Bodegón 2 porque es casi una continuación de mi anterior cuadro, en el que como recordaréis me quedó pendiente pintar algún objeto de cristal. En realidad lo inicié por eso y por aprovechar un lienzo que dejó a medio pintar mi mujer. Si se observa de cerca aún se ven los relieves de pinceladas anteriores que no me he molestado en rascar. Cogí el lienzo un día raro de esos que tengo ganas, y en una hora tenía hecho un cuadrito bastante mono ‘alla prima’ pero que no gustó a la crítica (la crítica es mi mujer, naturalmente). Así que me puse manos a la obra, al principio sin mucho ánimo, y no fue hasta dos o tres semanas más tarde que he podido darlo por terminado con un estilo más ‘realista’. Ya tengo ganas de empezar el siguiente, que por variar un poco, será un cuadro de exteriores.”

martes, 11 de julio de 2006

Buenas noches, otra vez

"Empezaré por no presentarme. Sería inútil, porque si alguien alguna vez lee algo de esto, será porque le he dado la dirección, ergo me conoce. Lo que sí explicaré es el porqué del nick. Para el que no sea fan de Pérez-Reverte diré que Gualterio Malatesta es el malo malísimo de las aventuras del Capitán Alatriste. El tipo me cayó simpático desde el primer tomo. Lo que más me gusta de él es que no oculta lo que es, y carece por completo de dobleces. Me gusta pensar que soy como él en ese sentido, aunque puede ser que me engañe a mi mismo en ésto tanto como en otras cosas.En cuanto al porqué de publicar una página personal, se me ocurren varias excusas válidas. Aburrimiento, compartir pensamientos y experiencias..., pero me temo, como le dije a mi amigo Totito, que no es más que algún tipo de exhibicionismo. Que lo disfruten vuestras mercedes."

Desde que escribí estás líneas ha pasado, quién lo diría, un año. Un período que los humanos tomamos como referencia para muchas cosas, entre ellas, publicar un artículo conmemorativo. Éste casi se me pasa, pero in extremis me he acordado de tan ilustre efeméride.
El balance no puede ser sino positivo. De no ser así no seguiría publicando. Aparte de servir de válvula de escape, esta página me ha servido para conocer a mucha buena gente. También a algún troll, pero de esos no quiero ni acordarme.
A todos quiero dar las gracias por perder parte de su tiempo en leer mis escritos. A los que conocía de antes, como Izco, Moi, Fernandi, Manolo, Eva, Javi... A los que he conocido ahora, Carlos, Ana, Bea, Unai, Delia... A los que me queda por conocer, Ismael, Helena, Alberto, Andrea... Al resto que me visita de vez en cuando y que no cito porque no sé vuestros nombres. A mi mujer, a mis padres, mi hermana y cuñado, que me visitan continuamente aunque casi nunca comentan.
Gracias de nuevo a todos. Seguid ahí. Un abrazo.

Jose Mari

(Suspiro)

Citando la canción de Friends, no está siendo un buen día, ni semana, ni mes, ni incluso año. Y encima voy y me entero de que Espinete y Chema hacían cositas cuando no los veíamos. Aunque ahora que pienso, era bastante evidente. Un niño que vivía sólo, que iba desnudo por ahí y que entraba en la panadería continuamente a pedir bollos era demasiado sospechoso. Todo se derrumba a mi alrededor.
No es broma, lo leí en el teleprograma de la semana pasada. Chelo Vivares (Espinete) y Juan Ramón Pardo (Chema) eran marido y mujer. Qué cosas.

domingo, 9 de julio de 2006

Relatos que me excitaron

Siguiendo prescripciones facultativas, voy a inaugurar una sección de contenido erótico-festivo. Alfred Hitchcott recopiló en un volumen una serie de “Relatos que me asustaron”. Emulando al genio del suspense, podría titutar esta sección “Relatos que me excitaron”.
El primero de la serie pertenece a una de mis novelas de espías preferidas: “La Isla de las Tormentas”, de Ken Follet. Fue la primera novela de éxito de este escritor, autor también de “Los pilares de la tierra”. Quizás alguno haya visto la película, protagonizada magistralmente por Donal Shuterland, y titulada “El ojo de la aguja”. Abro paréntesis. Este tío me encanta, ¿os acordáis del maravilloso tanquista loco que interpretó en “Los violentos de Kelly”? Antológico.
El protagonista es un espía alemán que recala casualmente en una pequeña isla de la costa inglesa. Allí viven una pila de ovejas y cuatro personas: el pastor y una pareja con su bebé. El marido, que iba para piloto de cazas, se ha quedó inválido el día de la boda en un accidente de carretera. Desde entonces no toca a su mujer, y de eso hace ya varios años. La llegada del apuesto espía es una tentación demasiado fuerte, así que lo que sigue a continuación se convierte en algo inevitable.

Fragmento de "La isla de las tormentas"

Nota: Si alguien que tenga interés tiene problemas para ver el archivo, que me lo diga y se lo envío por email.