viernes, 5 de septiembre de 2014

Markhor



Lápices de colores sobre papel
29 × 21 cm

El markhor o marjor (capra falconeri) es el animal nacional de Pakistán. Está en peligro de extinción debido a la presión cinegética y a la competencia con la cabra doméstica.

viernes, 29 de agosto de 2014

El cubo


Rotuladores y lápices acuarelables sobre cartón
20 × 20 cm

Ya casi no veo la tele. Hasta que no vuelvan los del Intermedio ya ni siquiera la veo durante la cena. En su lugar, me he aficionado a algunos canales de youtube. A diario abro la aplicación de youtube que trae mi smart tv para ver si hay algún vídeo nuevo de los canales a los que estoy suscrito.

El cubo que he tomado de modelo para el dibujo de hoy es de uno de esos canales, el de Marcelo Barenghi, un ilustrador italiano especialista en dibujos hiperrealistas de objetos cotidianos.

Otros canales de arte que sigo, y os recomiendo, son:
Arte Divierte, con tutoriales de dibujos sencillos realizados por el simpático artista mejicano Leonardo Pérez-Nieto.
Heather Rooney, una chica jovencísima que hace retratos casi fotográficos con lápices de colores.
VamosART, similar al de Marcelo Barenghi, pero con la gracia de que en los vídeos vemos el objeto real que está dibujando.
Draw Mix Paint, con tutoriales para pintar al óleo (en inglés).

Hay miles más, que voy descubriendo poco a poco. Lo bueno que tienen es que incitan a coger el lápiz o el pincel y ponerse manos a la obra.

martes, 19 de agosto de 2014

Al filo de la navaja


Acuarela, rotuladores y lápices pastel sobre papel
20 × 20 cm

Si atendemos a lo que nos han dicho los expertos, el ser humano empezó a dibujar con fines mágicos. Las piezas garabateadas en las paredes de las cuevas eran una forma de propiciar la caza, o parte de algún rito de tipo religioso. Algo de mágico tiene representar en dos dimensiones objetos y escenarios que en realidad tienen tres.

Alguna vez me he parado a pensar porqué me gusta tanto dibujar. Una vez bromeé sobre ello en una viñeta, que casi podríamos decir que se ha hecho realidad si cambiamos el papelero por el marquetero. El otro día fui a recoger la última acuarela, que mi mujer ha querido enmarcar para la entrada, y el buen hombre es mi mayor fan. Imagino que por el negocio que le estoy dando a ganar últimamente.

No sé porqué me gusta tanto dibujar. Pero lo cierto es que me encanta. Y como decía en los comentarios de la anterior entrada, en el fondo da igual si lo hago mal o bien. Entre otras cosas dibujando consigo evadirme un rato de mis demonios interiores. Algo de mágico tiene, al fin y al cabo.