lunes, 11 de enero de 2016

Nostalgia - Inspiración en Cadena


Nostalgia
Acrílico sobre lienzo
73 × 92 cm

"Bien, creo que sé lo que ha querido expresar Dani. Ahora bien, ¿cómo voy a responder yo?. No sé mucho de flamenco. Sé distinguir algunos palos muy característicos, pero poco más. Es verdad, noto el gusanillo cuando escucho una bulería; no puedo evitar seguir el ritmo con las palmas. Pero el cante grande se me resiste. Nunca tuve flamenco en mi colección musical. No puedo ir por ahí, por muy obvio que me resulte. Tengo poco que decir sobre el tema, sería una impostura.
Me viene una imagen a la cabeza: la de Dani en Madrid, quizás de camino al trabajo en el metro, escuchando a Camarón o a Morente con unos auriculares. Alrededor suya hay extraños, o mejor, está sólo. Sólo y dentro de las entrañas de una gran ciudad. Pero en su mente la música le inspira imágenes. De su casa, de su familia, de su ambiente. Se acuerda de la playa, de los muergos, del pescaíto frito. Definitivamente hay algo de nostalgia del sur y del mar en este cuadro. Creo que voy a tirar por ahí."

Lo que antecede es un fragmento del diario que mantuve durante los días en los que llevé acabo el anterior cuadro, durante el mes de junio del año pasado. Un cuaderno de bitácora en el que documenté todo el proceso creativo. No suelo hacerlo, pero esta ocasión era especial. 

El cuadro forma parte de la exposición "Inspiración en Cadena". Este es el segundo proyecto de La Máquina Creativa, un colectivo de artistas nacido en Puerto Real en 2014, y en el que también están viejos amigos de este blog como Ismo, Totito e India. Un proyecto del que estoy muy orgulloso, la verdad. La idea que propuse al grupo y que se ha llevado a cabo de forma entusiasta es muy simple: realizar una especie de juego del teléfono pictórico. Elegimos un orden aleatorio. La primera persona elaboró una obra y le mandó una foto del boceto a la segunda, que tenía que inspirarse en ella. Así sucesivamente, hasta completar la cadena, compuesta en este caso por doce eslabones. El cuadro que hoy os presento es el 4º de la serie.



La muestra estará abierta en El Café del Arte, c/ Real, 247, Puerto Real, hasta el 19 de febrero. Os invito a que la visitéis.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Colacao


Colacao
Óleo sobre cartón entelado
55 × 46 cm

Este 2015 ha sido un año difícil. Qué coño, ha sido un año malo de cojones. Perdonad, dicen que soltar palabrotas ayuda a reducir el dolor.

Pero si en algo se salva este año para mí, es en la cantidad de tiempo que le he dedicado a la pintura. No he cumplido el objetivo que me puse de pintar un cuadro al mes, pero aún así. Ocho cuadros son bastantes. La calidad de los mismos es bastante irregular, ya lo sé, pero aún así estoy contento. 

Con éste que os presento hoy he intentado emular el hiperrealismo de nuestro ya conocido Marcello Barenghi. La simplicidad de la composición y ese fondo gris son la marca de la casa. Pero para no copiar uno de sus dibujos, he elegido como modelo un producto tipical spanish. 

Mi amigo Mark "el aburrío" Carder dice que existe una maldición del pintor, consistente en no ser capaz de ver los cuadros propios como los vería otra persona. Tantas horas delante del cuadro hacen que nuestra percepción se altere. Así que si he logrado el grado de realismo que pretendía o no... no lo sé. ¿Qué me decís? ¿Merece la pena que haga una serie de cuadros de productos patrios o me paso a otra cosa?

Felices fiestas, amigos, y suerte en el nuevo año que se acerca.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Cabecero de duelas de madera

Hoy, para variar un poco el tono del blog, os traigo un mini-tutorial de bricolaje. Es tan sencillo que casi no necesita explicación; pero como quedé contento con el resultado, y puede que a alguien le sirva de inspiración, ahí va.

Mi suegra me pidió que le hiciera un cabecero para una cama de 90 cm, hecho con duelas de madera. Ni corto ni perezoso tomé las medidas y me dirigí a la tienda de bricolaje más cercana. Allí compré:

- Un paquete de duelas de madera de pino. El más barato que había. Por unos 10 euros me hice con 10 duelas de 2 metros de longitud. Me iba a sobrar más de la mitad, pero menos no vendían.
- Un tablero de aglomerado de 90 × 70 cm. Lo compré de 1 cm de grosor, pero visto el resultado posiblemente un tablero más fino también vale, y quitaría peso al cabecero.
- Un listón esquinero de pino de 23 × 23 × 240 cm.
- Un paquete de clavos de 16 mm.
- Un set con dos colgadores de armarios.

En total el cabecero ha salido por unos 22 euros. Ahí no entran la herramientas usadas, la pintura acrílica ni el barniz, que ya tenía en casa.

Ahora el cómo:

1º) Cortamos 7 duelas de 90 cm de longitud. Las duelas miden 10 cm de ancho, de ahí comprar el tablero de 90 × 70, para no tener que cortar ninguna duela longitudinalmente. Se puede hacer más ancho, para camas más grandes, y más o menos alto, a gusto de cada uno.


2º) Aplicamos cola en cada pieza por detrás y en la ranura que sirve para ensamblarlas, y las vamos ensamblando y pegando al tablero de aglomerado, cuidando que no sobresalgan por ningún lado.


3º) Dejamos secar la cola unos 15 minutos y le damos la vuelta al tablero. Aseguramos bien las duelas con clavos cada 10 cm más o menos. Quizás con la cola sea suficiente, pero no quise arriesgar.


4º) Marcamos con lápiz una linea a 45º en cada una de las dos esquinas superiores del cabecero. Cortamos un tramo del perfil para el primer lateral, con el extremo superior a 45º, siguiendo la marca del cabecero. Aplicamos cola y lo pegamos. Hacemos lo propio con los otros dos tramos, el superior y el otro lateral, cuidando que coincidan en las esquinas. La parte inferior no necesita esquinero, por quedar oculto con la cama.
Las esquinas son lo más complicado de todo el trabajo. Hacerlo con herramientas manuales implica necesariamente que cometeremos pequeños errores. Podemos lijar para igualar, y el propio serrín del lijado, mezclado con la cola de la unión, disimulará las imperfecciones.


5º) Le atornillamos las hembras de los colgadores de armario en la parte trasera.


6º) El cabecero está terminado en bruto. Lo lijamos con un papel muy fino (P500 o similar) y lo limpiamos bien. Ahora podemos decorar el frontal con un dibujo pintado con pintura acrílica, por ejemplo, y una vez seca ésta, aplicar un par de capas de barniz. En mi caso, y a petición de la destinataria, usé barniz incoloro mate. Entre capa y capa de barniz lijamos de nuevo. 

7º) Solo queda colgarlo en la pared, para lo cual atornillaremos los dos ganchos de los colgadores de armario en la posición deseada. Estos prácticos colgadores traen unos tornillos que sirven para nivelar el mueble una vez colgado, por si hemos cometido algún error. Naturalmente, en lugar de los colgadores de almario se pueden usar las tradicionales alcayatas, aunque el acabado no será tan "profesional".


Y ya está, como veis es un trabajo sencillo, pero entretenido. Por cierto, la "clienta" quedó satisfecha :)




viernes, 27 de noviembre de 2015

Movember

Como casi todos los noviembres desde hace unos años, me he dejado barba. Al principio era simplemente un signo de la llegada del invierno. Cuando vuelven tímidamente los calores, la barba vuelve a desaparecer.

Desde el año pasado también tengo el motivo que me ofrece Movember, un movimiento internacional para la concienciación sobre temas de salud masculina. Cáncer de próstata, cáncer de testículo... y salud mental. Sin despreciar el resto de temas, fue sacar a la luz la salud mental lo que me atrajo del movimiento. Siguen existiendo muchos tabúes al respecto. La gente asocia las enfermedades mentales a los "locos". Ir a un psicólogo o un psiquiatra se oculta, por vergüenza.

Pero la salud mental es mucho más que esas enfermedades tan llamativas como la esquizofrenia paranoide o las sociopatías. También los trastornos de ansiedad o depresivos forman parte de la salud mental, y estos afectan a un porcentaje muy grande de la población. Algunos estudios afirman que hasta el 40% sufriremos en algún momento de nuestra vida alguno de estas enfermedades. El número de suicidios (3.870 en España en 2013) solo son la punta del iceberg de un problema mucho mayor.

Hablar del problema es el primer paso para solucionarlo luchar contra él. Por eso causas como la de Movember son necesarias. Por eso tengo aún más razones para admirar a John Green, escritor y videoblogger, al que sigo hace tiempo, y que en uno de sus últimos vídeos habla sin pudor de la enfermedad mental que padece (OCD, trastorno obsesivo-compulsivo). Para acabar en positivo cito una de las frases del vídeo:

"He aprendido que hay esperanza, y que cuando siento que no la hay es mi cerebro que me está mintiendo"

jueves, 12 de noviembre de 2015

Un paseo por Ventanas V

Me he pasado por la exposición Ventanas V, y hay que decir que este año el Ayuntamiento se ha esforzado muy poco en esta muestra. Aparte del cartel, no han hecho nada más. No ha habido más promoción que una reseña en la web del consistorio. No hay catálogo, y por lo que me han comentado, la inauguración fue un chasco. En fin.

En sí la exposición es muy variada, como es habitual. En técnicas, estilos y calidad. Aquí os dejo un mini reportaje de las obras que más me han llamado la atención.

Este panel no tenía leyenda...

Sin Ventanas Hepatitis C - José Manuel Belizón Ligero

Cuidemos la naturaleza - Elvira Vargas Meléndez

Elegancia - Tania González Pavón

Collera de ánades reales - Juan Bau Moreno Caballero

Chucherías - Inmaculada Daneri Moreno

Los pinos de Las Canteras - José Enrique Izco Reina

Árbol Gestación - Ana María Guerrero Santana

Retamas en flor - Rafael Pérez Pérez
Perdón por la poca calidad de las fotos. Las hice con el móvil, y la iluminación tampoco es que fuera muy buena.

Para terminar, una vista de donde colocaron mis cuadros, curiosamente junto a los de mi colega Totito.