martes 13 de marzo de 2012

Friday Night Lights

Me siento frente al ordenador con sentimientos encontrados tras terminar el visionado del último capítulo de la quinta y última temporada de Friday Night Lights. Ninguno se erige vencedor. Tristeza, por tener que despedirme de unos personajes con los que he reído, llorado y que he llegado a querer. Agradecimiento, por haber presenciado una obra maestra de la cultura televisiva contemporánea. Satisfacción, por un final que sin ser excesivamente edulcorado, te deja una media sonrisa en la cara.

FNL, producida por NBCUniversal e inspirada en un libro basado en hechos reales, tenía todos los ingredientes para que me resultara poco atractiva. Una serie coral en la que la mayoría de personajes son chicos de instituto, cuyo tema principal es el fútbol americano y localizada en una pequeña ciudad rural de Texas, me echaba para atrás. De hecho visioné los primeros capítulos y la dejé aparcada un tiempo. Luego la retomé, y resultó ser una decisión muy acertada.

Los personajes principales son la famila Taylor. Eric Taylor, (Kyle Chandler) el entrenador del equipo de fútbol americano local, es un "forjador de hombres". Forma un sólido matrimonio con Tamy (Connie Britton), una educadora que eventualmente pasará por diferentes trabajos en los institutos de la ciudad. Ambos tienen dos hijas; Julie, (Aimee Teegarden) una de las adolescentes del reparto, y la pequeña Gracie. Además de ellos, me permito destacar, por haberles cogido especial cariño durante el transcurso de la serie, a Matt Saracen (Zach Gilford), quaterback de los Dillon Panthers, y a su amigo Landry Clarke (Jesse Plemons). Pero hay muchos más, cubriendo todos los arquetipos aunque para nada atados a sus clichés.

En España no estamos acostumbrados a la moralidad americana, y a veces pueden chocar algunos comportamientos y tradiciones de las gentes de la ficticia ciudad de Dillon. Ver como las distintas comunidades se reúnen cada domingo en las iglesias choca bastante. Valores como el sacrificio individual, el trabajo en equipo y sobre todo la familia son centrales en la serie. Temas que se tratan con una naturalidad y una convicción que provocan la envidia, por la inevitable comparación con nuestra sociedad.  Baste ver con qué respeto los chicos tratan a sus profesores y mayores; "Yes, Sir" para arriba, "Yes, Ma'am" para abajo. Pero no creáis que todo es perfecto en Dillon. En la serie se tocan temas como el racismo, el aborto, la delincuencia callejera, las drogas... Con mente abierta y sin complejos.

Punto aparte merece el deporte que da vida al pequeño pueblo. Citando las palabras del "Coach" Taylor, antes de ver la serie ya me gustaba el fúbol americano, solo que aún no lo sabía. Es cierto. Las pocas veces que me había acercado a este deporte, me había disgustado sobre todo por las constantes interrupciones en el juego. El desconocimiento. Ya picado por la serie he visto por internet más de un partido completo y he podido disfrutar con las estrategias y la emoción de este deporte.

No creo exagerar si digo que FNL se acerca al nivel de grandes series como Los Soprano o The Wire, tanto en la realidad que transpira como en la riqueza de sus personajes. Tengo pendiente la lectura del libro y el visionado de la película estrenada antes de la serie. No sé si lo haré. Quizás prefiera quedarme con el recuerdo de Dillon tal y como lo recrearon en esta gran serie que es FNL.

jueves 8 de marzo de 2012

La eclíptica (II)

Una vez os hablé de la eclíptica, esa línea imaginaria que marca el plano de nuestro sistema solar. Los que queráis visualizarla en el cielo nocturno tenéis esta semana una oportunidad bastante buena. Se da la circunstancia de que durante más o menos una hora, tras el anochecer, son visibles a simple vista y al mismo tiempo los tres planetas más luminosos: Venus, Júpiter y Marte.
Hoy jueves, la hora más propicia será sobre las 21:30. 
Venus, el lucero del alba, brillará esta noche con una magnitud de -4,19 (a más negativo, más brillo). Lo encontraremos a baja altura sobre el horizonte, a poniente, cerquita del sol recién puesto.
Júpiter, ya no tan brillante como el año pasado, estará solo unos pocos grados más arriba que Venus. Tendrá una magnitud de -1,73.
 

Si giramos nuestra vista al este, sobre una luna llena y en su máximo esplendor (magnitud -12,39), encontraremos a Marte, el planeta rojo. De hecho, si afinamos nuestra vista, podremos percibir que su brillo es algo anaranjado. La luz de la luna restará algo a su brillo aparente, que de otra forma sería mucho más destacado por estar actualmente en oposición al sol. Esta noche luce con una magnitud de -0,76.


Uniendo en el cielo los planetas, tendremos una idea aproximada de la localización de la eclíptica, tal y como se muestra en la siguiente imagen.


En fin, una excusa como cualquier otra para alejarse un poco de la luz de la ciudad a admirar otros mundos, tan cercanos y tan lejanos a un tiempo.

jueves 1 de marzo de 2012

La "pelirroja"

Nota: Esta viñeta es un pequeño homenaje al personaje de Antonio Recio, de La que se avecina. Si no os gusta, ¡moriréis entre horribles sufrimientos!

lunes 27 de febrero de 2012

Atardecer desde el Cerro de Ceuta

El Cerro de Ceuta es una pequeña altura en las cercanías de Puerto Real. Aunque su altura es muy pequeña, de unos 53 metros sobre el nivel del mar, disfruta de una amplia vista de la Bahía de Cádiz. En los días claros se ve perfectamente Medina Sidonia, Chiclana de la Frontera, San Fernando, Cádiz y El Puerto de Santa María.
En el Cerro está situado el depósito de aguas que abastece Puerto Real, y desde hace unos años, es también el hogar de la Pipi, un personaje idiosincrático del pueblo del que algún día tendré que hablar.
Cortado por la autovía de los puertos, fue horadado en tiempos mucho más antiguos para extraer arcillas y yeso, creando la laguna artificial de Los Barreros.
En su cumbre hay un vértice geodésico, el V.G. 106202.


Ver mapa más grande

Ayer subí allí a tomar algunas fotos del atardecer. No era un día propicio, pero os dejo una panorámica Este-Sur-Oeste y la puesta de sol sobre Cádiz.


martes 21 de febrero de 2012

La última crisis del petróleo

Hoy leo en la prensa que Teherán refuerza la protección antiaérea de sus instalaciones nucleares. Un signo más de que un ataque aéreo masivo israelí sobre la infraestructura nuclear iraní no es un escenario imposible a corto plazo.
Es difícil saber qué hay de cierto y qué de farol en los movimientos y las declaraciones de ambos bandos. En esta guerra solapada que ya llevan librando hace mucho tiempo, ambos tienen mucho que perder si juegan mal sus cartas.
Los israelíes temen por su propia supervivencia. Si Irán desarrolla la bomba y la forma de llevarla a suelo hebreo, no es improbable que la usen. Claro está que los palestinos también viven en Israel, pero dado el carácter extremista del gobierno iraní, podrían revivir las palabras del legado papal ante Bèziers, ocupada por los albigenses: "Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos". Sustitúyase Dios por Alá, y ya está.
Así pues, Israel no se va a andar con chiquitas. Hará lo que esté en su mano por frenar el desarrollo nuclear de su enemigo. Lleva tiempo haciéndolo, si hacemos caso a lo que se dice, en la forma de asesinatos selectivos de científicos nucleares iraníes.
La posición del régimen iraní no es tan sencilla. Por una parte, basa su legitimidad en buena medida en la causa anti-sionista y pro-palestina. Por otra, si los embargos de la comunidad internacional ahogan su principal fuente de financiación, el petróleo, podrían surgir rebeliones internas que terminen con el derrocamiento del régimen. La única oportunidad para la paz es que necesite la existencia de Israel y de este juego de tensiones, tanto para mantener tanto la paz interna como un nivel suficiente de amenaza externa.
Es en el tema del petróleo donde entramos en juego los demás. Tengo más que mediada la lectura de "La economía del hidrógeno", de Jeremy Rifkin, un informe que recomiendo vívamente a quien quiera comprender mejor en qué mundo vivímos y a lo que se enfrenta la humanidad en los próximos años. Este librito, que data del 2002 pero asusta por lo vigente que sigue y lo acertado de sus predicciones hasta el momento, me ha ayudado a entender lo que nos jugamos en esta crisis irano-israelí. Y ello no es más que el posible adelanto de una crisis energética mundial sin precedentes.
Dicho así suena a una de esas profecías apocalípticas que nunca se cumplen, pero si hay algo cierto en todo esto es que nuestra civilización actual se basa en el oro negro. Según el informe mencionado, las últimas reservas de petróleo barato se encuentran en oriente medio. Una guerra abierta Irán-Israel podría cerrar o disminuir drásticamente el flujo de petróleo procedente de esa zona, nadie sabe por cuánto tiempo. Además de un aumento drástico del precio del barril, la consecuencia inmediata sería que el resto de países productores tendrían que aumentar sus exportaciones, agotando aún más pronto de lo esperado sus reservas. De esta manera, a corto-medio plazo, occidente se haría aún más dependiente del petróleo árabe.
Al principio me reí como todos de la ocurrencia, pero ahora veo con más sentido aquella Alianza de Civilizaciones de la que hablaba nuestro anterior Presidente del Gobierno. La primavera árabe era un acontecimiento que tenía que llegar antes o después, pero si de ella salen gobiernos islamistas moderados o radicales (porque islamistas serán seguro), depende el futuro geopolítico de la humanidad en este siglo. Un enfrentamiento abierto entre el Islam y Occidente, con el petróleo por medio, pondría en jaque la civilización tal y como la conocemos.