sábado, 8 de junio de 2013

Jugar en el Carranza

No me gusta ver fútbol. Lo he dicho más de una vez. Me encanta jugarlo. O más bien me encantaba, pues me tuve que retirar por las lesiones hace más de año y medio. 

Pero como los buenos jugadores, ayer tuve que reaparecer. La oportunidad era única. Jugar en el mítico Carranza, donde Mágico González desplegara su magia, era algo que no se podía desaprovechar. El Cádiz C.F. necesita hacer caja, y aprovechando que en julio va a renovar el césped, está alquilando el campo para los aficionados.

Lunaria fue al palco a vernos e hizo esta foto cuando salimos al terreno de juego en medio de la ovación de los presentes. Momento mágico para el recuerdo.

Nosotros hemos sido de los primeros, así que La Voz de Cádiz nos hizo un reportaje, y hoy ha publicado un artículo bastante simpático en la edición impresa y un pequeño vídeo en su página digital.

El artículo es este: El cadismo interpreta su nuevo papel en el teatro de sus sueños

Os extraigo los pasajes más graciosos:

...No son estrellas, ni cobran millones por dar patadas a un balón (alguno lo maltrata), ni reúnen en el graderío a más de 30 personas. Todas conocidas. Pero nada más pisar el césped, por primera vez, ya han cumplido su sueño.
...Alguno 'pasadito' de kilos, con más o menos pelo, pero en general buena forma las de estos treintañeros. Jugadores con chispa como 'Er telerita', el portero más atento al móvil que al balón, mucho 'tiqui taca', y al suelo al mínimo contacto que tampoco hay que jugarse el físico.
...A los 15 minutos llegan los primeros cambios. En el banquillo, chorreando de sudor, más de uno sin oxígeno. «Es que desde arriba se ve todo más fácil. Comiendo pipas y criticando. Pero el césped pesa, y por suerte ha lloviznado un poco y está algo más blando», reconoce Paquito. El empuje de esos primeros minutos va decreciendo, las fuerzas quedan mermadas pero la ilusión sigue intacta.
El duelo, igualadísimo por el buen hacer del seleccionador, mantiene la emoción hasta el final y termina 7-0. En esta ocasión no le echan la culpa al árbitro, ni al entrenador, ni siquiera a los jugadores. Los errores en la estrategia tendrán que discutirlos, pero ya con una cerveza bien fresquita.

Lo que no dice el articulista es que los del 0 fuimos los que íbamos vestidos del Cádiz. ¿El motivo? Como bien dice el periodista, "el buen hacer del seleccionador". El que organizó el partido se quedó en su equipo con los cuatro o cinco chavales que además de darle bien a la pelota tenían velocidad y resistencia. El resto éramos una mezcla de malos, quemados y malos y quemados. Pero bueno, como experiencia ahí queda. Eso, y el cuerpo destrozado para varios días, claro.

El vídeo, con música de Oliver y Benji (WTF!) aquí: 


domingo, 5 de mayo de 2013

Naranja al desnudo




Título: Naranja al desnudo.
Fecha de ejecución: abril 2013.
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Tamaño: 50 x 40 cm
Tema: Tres naranjas sobre una mesa de madera.

Hace un par de meses mi madre me encargó un cuadro para el salón. Le daba igual lo que pintara, pero que fuera un bodegón. Uf, pensé, otro más de lo mismo. Porque ya llevo pintados unos cuantos, y como sabéis, prefiero los retos a andar caminos conocidos.

Pero no me dejé desanimar. Busqué y busqué por internet fotografías de naturalezas muertas. Hasta que voilà, encontré una foto real (no de un cuadro) con unas naranjas, una de las cuales estaba a medio pelar. Esto es un reto, pensé. Si logro reproducir esa textura, el cuadro puede resultar original. Si lo he logrado o no, ustedes lo dirán.

Por cierto, hoy es el día de la madre, y este cuadro, enmarcado, será mi regalo. Te quiero, mamá.

jueves, 2 de mayo de 2013

Chamaleo Cartonensis

Si un desconocido te regala flores, eso es Impulso. Eso decía un anuncio algo tontuno con más años que andar para adelante. 

En realidad no se trata de una total desconocida. Tampoco me ha regalado flores. Y por supuesto, esta historia no tiene nada que ver con desodorantes ni flechazos instantáneos. Pero no me deja de sorprender, y agradar, que una persona que nunca he visto cara a cara y que conozco solo por nuestra mutua afición al dibujo y a los blogs, se acuerde de mí al ver algo al pasar por un escaparate, se moleste en comprármelo y me lo envíe a cientos de kilómetros. Eso es impulso, pero el impulso de la pura amistad.

Para darle más valor se trata además de un gesto repetido, porque hace tres años recibí otra magnífica sorpresa de la misma persona.

El regalo de esta ocasión no puede ser más apropiado, dada mi conocida afición a estos simpáticos bichejos. El cartón del que está hecho es de calidad, y en la hoja que contiene las instrucciones de montaje he encontrado una dirección web donde podréis ver este modelo y otros más, algunos a tamaño descomunal: http://faunaurbanadesign.blogspot.com.es/


He decidido que su hábitat va a ser mi oficina, donde lo veré más horas al día que en cualquier otro lugar :P. Dudo si dejarlo en color marrón, que me gusta mucho y además pega con el mobiliario, o pintarlo en verde, que llamará más la atención. No sé, ¿qué opináis?


illeR, de verdad, otra vez muchas gracias. Quedo nuevamente en deuda.