viernes, 9 de diciembre de 2005

Sobre el Santo Oficio


Hace unos días me preguntaban mi opinión sobre la siguiente controversia: ¿qué hay detrás de todas las guerras, la religión o la economía? Yo me decanté por lo segundo. Para mí la religión siempre ha sido una buena excusa para muchas causas. Y sigue siéndolo. El terrorismo islamista es un ejemplo.
Todo esto viene a que acabo de terminar un libro que me han prestado: Inquisición, historia crítica, de Ricardo García Cárcel y Doris Moreno Martínez. He de admitir que me ha costado un poco leerlo, porque está escrito por historiadores y casi para historiadores. Y eso quiere decir entre otras cosas muchas cifras, fechas, nombres, estadísticas y citas de autores que se supone debo conocer y no conozco. Pero entre tantos datos he podido sacar una idea bastante clara de lo que supuso esta institución en nuestro país. Aparte de la historia negra que todos conocemos y el resto de países europeos se han preocupado de alimentar, la Inquisición fue ante todo un tercer poder, a veces al servicio de la monarquía, a veces al servicio de la iglesia, a veces totalmente independiente. Su principal misión fue la de homogeneizar una nación que acababa de nacer, mediante el control de sus creencias y costumbres. En ese sentido, fue enormemente eficaz. Sus principales víctimas, los llamados cristianos nuevos (judeoconversos y moriscos), los protestantes, y entre los cristianos viejos aquellos de moral desviada (homosexuales, bígamos, zoófilos). Un tribunal especial de enorme poder, que muchas veces se movía a base de denuncias provocadas por conflictos entre vecinos, disputas políticas, etc.
Algunos datos curiosos. La Inquisición como institución se fundó con los Reyes Católicos, mediante bula papal, y no fue derogada en España hasta 1834. En el año 2000 Juan Pablo II publicó un documento titulado Memoria y conciliación, en el que la Iglesia hacía mea culpa de muchos de sus pecados, incluida la Inquisición. Sin embargo esta institución aún existe bajo el nombre de Congregación para la doctrina de la Fe. Por cierto, que la cabeza de dicha Congregación fue Ratzinger, hasta su nombramiento como Benedicto XVI. Para los curiosos o incrédulos, podéis seguir este enlace de la Santa Sede.
Al parecer sigue habiendo un debate entre los conservadores, que le quitan hierro al asunto entre otras formas mediante la comparación de nuestra inquisición con la de otros países (aunque no funcionaran con ese nombre), y los progresistas, que siguen dando caña en un tema que no quieren dar por olvidado.
Por una parte me parece inútil seguir alimentando resentimientos y partidismos, y por otra conocer la historia es siempre positivo. Por eso me quedo con una cita que aparece en el capítulo final del libro:

Voltaire en el Ensayo sobre la tolerancia recomendaba a los hombres:”la religión que los une y no la que los divide, la que no es de ningún partido, que forma ciudadanos virtuosos y no imbéciles escolásticos, la que tolera, no la que persigue, la que dice que todo hoy consiste en amar a Dios y al prójimo, no la que hace de Dios un tirano y del prójimo un montón de víctimas… ¡Qué libro de controversia no se ha escrito con hiel y qué dogma teológico no ha hecho derramar sangre! La rabia del prejuicio que nos lleva a crear culpables a todos los que no son de nuestra opinión, la rabia de la superstición, de la persecución, de la inquisición es una enfermedad epidémica que ha reinado en alguna época como la peste.”

6 comentarios:

  1. Aunque creo en un origen místico de las religiones, es decir, su origen como explicación a lo inexplicable, en una humanidad joven, con una inteligencia recien estrenada. Creo que todas las creencias, costumbres y ritos de cualquier religion, paralelas a la propia fe de las mismas, obedecen a la mediación de los "hombres santos" de cada tribu, sociedad, cultura, etc... en la propia organización social del entorno.
    Imaginemos: una aldea sufre muertes debido a una epidemia de triquinosis que están sufriendo sus cerdos. Acuden al hechicero, (te lo puedes imaginar como un Carlos Jesús, si en estos tiempos él tiene seguidores, en aquel entonces sería un verdadero lider), éste intenta curar con los conocimientos y medios de que dispone, pero no funciona. Su prestigio está en juego. Se come una planta venenosa (o chupa un sapo), se pega tres días colocado, después, con una resaca increible mira a un cerdo y piensa "mierda de animal"... y lo demás viene sólo.
    Ésto, se puede extrapolar a tiempos más actuales, personas más cultas e inteligentes, y sociedades más complejas.

    Clave del día: cpskibuh

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  2. Yo creo que la principal causa de todo lo que nos pasa es económica y que la religión, también, tiene un fundamento económico.
    Las creencias surgen de forma espontánea, casi desde que el mundo es mundo, pero sólo son creencias. Se convierten en religión cuando se organizan y se institucionalizan y, en ese momento, acumulan todos los vicios de los institucional, de lo político, como cualquier Estado, organización de poder o sistema de autoridad.
    En cuanto a religiones primitivas, supongo que el mérito de los sacerdotes (druidas, chamanes,...) consistía en saber más que el resto. Supongo que los sacerdotes eran una especie de élite intelectual, cuyos conocimientos, extraños para el resto, les conferían una aura de divinidad. En muchas religiones antiguas, las sacerdotisas eran mujeres porque ellas eran quienes tenían más contacto con la tierra, el bosque, los remedios, la farmacia,.,.. (los hombres, mientras, estaban por ahí partiendo cabezas).
    También es natural pensar que alguien con esos conocimientos se convirtiese en guía para la comunidad: su forma de explicarlos a un público profano era la religión y su poder en la comunidad el privilegio de su sapiencia.
    Un druida celta cumplía una función social, supongo, y quedaba también sujeto a la erótica del poder... porque ¿por qué aguantar que un tipo que se pasa el día cortando cabezas te dé órdenes? Que venga a por la mía, y se encontrará enfrente a todo el pueblo.
    ..

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  3. Cita final muy acertada. La religión,el cristianismo o cualquier otra, así como lapropia vida, debe basarse en el amor y la tolerancia. Si eso fuese así otro gallo nos cantario y no otro perro nos ladraría.

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  4. Otro temita que me pincha el hígadillo... me muerdo la lengua porque puede haber niños leyendo esto.

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  5. Mm...bueno. yo topé con esta página ya q estoy haciendo un ensayo sobre el tema por lo que me dí a la tarea de leer más sobre toda esta institución, me parecen muy acertados los comentarios q ponen por acá..y quizá me gustaría agregar q las religiones surgen entre otras causas por la necesidad que tienen los seres humanos de estar en grupos y a su vez de tener algo en qué creer (algo que los supere en fuerzas y que los haga sentir protegidos), no tiene qué ser precisamente por que algo es divino o no, si no que también tiene q ver como lo mencionaban antes en cuanto a los líderes q son personas con un conocimiento más avanzado que el de las personas comunes que se dedican a seguir credos sin cuestionarse.

    Me agrada q traten estos temas,pienso que eso es lo que hace falta, tener más gente q piense sobre esta clase de acontecimientos digamos...turbios que de una u otra manera forman parte de nuestro pasado, y de nuestra formación actual ya que igualmente nuestra educación fue consecuencia de...

    Gracias x abrir este tipo de espacios,ciao.
    atte.Allr

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  6. Gracias a tí por leerlo y comentarlo, Allr.
    Ayer precisamente fui a una reunión preparatoria para el Bautismo de mi sobrino y el cura (católico) habló poco más o menos en estos mismos términos sobre el origen de la religión y las necesidades del hombre en creer en algo. Obviamente algo está cambiando.
    Un saludo.

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