miércoles, 10 de agosto de 2005

Sobre las relaciones personales

Perdonadme si hoy divago o digo sólo cosas obvias. Me voy a limitar a pasar mis pensamientos a palabras sin más censura previa ni revisión, a ver qué sale. Como siempre, son opiniones personales, con las que podéis estar o no de acuerdo. Para eso están los comentarios. Oye, el que avisa no es traidor.
Que me place hoy hablar de las relaciones personales. Primera obviedad: el ser humano es un ser social. El que diga que no necesita relacionarse con nadie miente como bellaco. Se puede vivir en una isla desierta (desierta salvo uno mismo, claro) pero la vida que se llevará no será humana. Y raro será el que no se vuelva majareta.
Claro está que hay muchos tipos de relaciones, y dentro de éstas hay diferentes grados de intimidad. Están las relaciones familiares, los lazos de sangre. Están las relaciones de pareja, los amigos, las relaciones laborales, los vecinos... Da igual, para todas ellas vale lo que iba a decir.
Y a dónde iba yo... sí. Segunda obviedad: cuanto más cercana es la relación, más esfuerzo necesita para ser mantenida. Si la relación es estrecha, exigimos más de la otra persona. No esperamos lo mismo de nuestra pareja que de un amigo que vemos una vez al año.
Tercera obviedad: es mucho más difícil crear una relación cercana con alguien, que perderla. Las personas somos complejas, y necesitamos atención. Exigimos cierto grado de reciprocidad (no voy a ser yo el que le llame siempre). Somos orgullosas, y si pensamos que nos han hecho un feo, esperamos a que nos pidan disculpas o a un resarcimiento, antes que dejarlo correr. Jon lo resumía muy bien el otro día. No recuerdo las palabras exactas, pero venía a decir que o dejas pasar muchas cosas o te quedas sólo.
Como en todo, supongo que en el medio está la virtud, porque si lo dejas pasar todo, te toman por tonto. ¿Pero, dónde está ese punto medio? ¿Dónde está el límite entre tener un poco de amor propio y ser un orgulloso? ¿Cuándo saber que si el otro / la otra no te llama es porque es un poco olvidadizo/a y cuándo es porque realmente pasa de tí? ¿Cuándo se trata de un malentendido sin importancia y cuándo de un insulto? ¿Qué precio hay que pagar para mantener una relación en concreto? ¿Realmente necesitamos a más gente que no sea tu núcleo familiar? Yo al menos encuentro difíciles estas preguntas, pero por la cantidad de relaciones que se rompen, y de gente que se lleva mal, creo que en general la balanza se inclina más hacia la intolerancia que hacia la tolerancia. Hacia el orgullo más que hacia la comprensión. Hacia los silencios más que a las palabras frente a frente.
¿Por qué somos tan complicados los seres humanos? ¿Por qué hacemos difíciles las cosas que deberían ser fáciles? ¿Y porqué me ha dado a mí hoy hablar de ésto? Voto a bríos que ya no me acuerdo, o quizás hoy prefiero dejarlo pasar...

4 comentarios:

  1. No hace mucho me decía un caballero amigo "son muchos los que lo dejan ultimamente" a lo que respondí "cada vez somos más egoistas".
    Puede ser que no hagamos llegar a la otra persona lo que sentimos o esa persona no ser capaz de percibirnos (esa fue la conclusión a la vuelta de una relación que duro "solo" cuatro años).
    Nos resulta dificilísimo si no imposible partir de cero si nos hacen daño ni crear una cuenta nueva y hacer borron si una vez compartimos algo con alguien. Supongo que la excusa es que "somos humanos".

    El cariño es como un arriate que cultivamos, donde indudablemente pueden crecer malas hierbas. Si se deja siguen creciendo. Si se cuida el arriate nunca aparecen. Pero el quid de la cuertion es ¿quieres tener un huerto?

    Yo tambien divago...

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  2. Siempre mejor divago que vago.
    Y por supuesto mejor un arriate que arriarte.

    Cocochungo todas esas preguntas darían para muchos cafeses, carreras, cubatas y baños... ya nos la iremos planteando.

    Una buena relación comienza a dejar d eserlo cuando al enfrentarte a ella te cuesta trabajo mantenerla y que fluya con naturalidad. Eso hace tiempo es la norma general por lo que lo mejor es dejar pasar y currartelo un poco.

    Y hasta que dure duró.

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  3. El Miedo.
    El miedo a lo desoconocido. A lo que piensan. A lo que sucederá. A las consecuencias. El miedo lleva a la desconfianza. La desocnfianza a las escusas tontas, los prejuicios, los complejos...las dudas. En definitiva, el miedo nos domina.
    (A unos más que a otros)

    Aprovecho, para pedir disculpas. Soy harto díficil de tratar (soy picajoso y miserable). Intento corregirme, pero no es fácil.
    Será que soy un cagueta.

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  4. Yo creo que la amistad es un poco como el amor es cuestion de flechazos...Puedes conocer al mejor tio del mundo que sabes que seria tu amigo fiel,pero no tener feeling(amistoso ,no malinterpretarme)con el...
    Y sin embargo te importan unas personas que sabes que son un poco cabronas,te fallasn,todo indica que seguira siendo asi en el futuro...y sin embargo te importan sus cosas y lo que es mas sorprendente las quieres...
    Nabooti es caprichoso,creo saber quien es totito,un saludito

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